Aunque lo fuerte son las carnes asadas, que les han dado nombre a este espacio dentro del mercado 20 de Noviembre, el pasillo de carnes asadas (o de humo) también ha tenido que adaptarse al paladar de las y los turistas. Las guarniciones, que se ofrecen con el tasajo, la tripa, el chorizo y la cecina, se han convertido en un platillo más para las y los visitantes.
“Mucha gente viene y a veces no consume tanto carne sino es más vegetariana y consume bastante las ensaladas”, explica Lidia Bolaños, representante del pasillo, sobre una de las maneras en que han ampliado sus catas. Aunque también aclara que los paquetes de carnes son varios según las posibilidades de la clientela y que procuran que las ensaladas y acompañamientos sean también productos locales y de temporada.
En este pasillo, el kilo de tasajo asado se vende en 320 pesos y el de chorizo en 200. La tripa de res es lo más caro, en 400 el kilogramo. Aunque también está la opción del kilo mixto en 275.
En el mismo mercado, uno de los locatarios contó al Imparcial que debido a la demanda turística también ha tenido que incluir una tlayuda vegetariana.
Las vacaciones de verano, en las que se promueven las fiestas de Guelaguetza, representan para este y otros mercados públicos de la ciudad la temporada más fuerte para los comerciantes, quienes esperan el arribo de los visitantes para conocer la gastronomía de Oaxaca.
Menús en inglés

Como en este lugar de la capital oaxaqueña, los menús de restaurantes del zócalo cuentan con opciones para bolsillos que generalmente tienen otro poder adquisitivo: un tamal y un chocolate por 155 pesos, más de la mitad del salario mínimo. O en los que algunas comidas lo superan fácilmente y que para una familia local o nacional representa un gran impacto, aun cuando aquellas con la posibilidad de salir de vacaciones destinen un presupuesto para tal fin.
Este es parte del panorama en la ciudad de Oaxaca y del estado, que se han colocado entre los más caras del país en lo que va del año, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Hace dos años, el precio de los alimentos en uno de los restaurantes de la ciudad de Oaxaca causó polémica por la supuesta venta de memelitas en 230 pesos. Aunque la empresa aclaró que se trataba de un paquete de desayunos, que incluía café y fruta.











































