Bajo la consigna “¡Oaxaca no está en venta!”, colectivos como Miscelánea Oaxaqueña y habitantes de la capital protestaron este jueves con una marcha convite para reclamar su derecho a la ciudad y en rechazo a la gentrificación y turistificación, a los que señalan por acentuar las carencias y desigualdades en la entidad.
La actividad fue también una protesta ante las fiestas de “Julio, mes de la Guelaguetza”, que organiza el gobierno estatal bajo el tema de que es la “máxima fiesta de las y los oaxaqueños”.
Este jueves, la marcha-convite partió de la calle Flores Magón, a la altura del mercado Benito Juárez, donde las y los participantes se pronunciaron en contra de la precarización laboral, especialmente en el sector turístico.
Con marmotas (o maramotas), elementos propios de las calendas y convites, así como pancartas y música, el contingente avanzó hacia el Palacio de Gobierno y el ex convento de Santo Domingo de Guzmán. Antes, se pronunció por un Oaxaca ideal o utópico, en el que haya una remuneración justa por el trabajo, transporte público asequible y decente, un Oaxaca seguro y en el que el agua sea un derecho garantizado, no uno por el que esperan el suministro hasta 70 días.

Frente al Palacio de Gobierno, la exigencia fue hacia el gobierno estatal para que regule los alojamientos temporales, principalmente los de la plataforma Airbnb. Además de garantías para la consulta y participación ciudadana.
“No queremos ser un espectáculo folclórico, queremos tomar las decisiones de lo que ocurre en nuestra ciudad, queremos que se nos consulten las decisiones. No podemos seguir permitiendo que unos cuantos se beneficien y que nosotros paguemos las consecuencias”, expresaron.
El colectivo Miscelánea Oaxaqueña aclaró que nos está en contra de la llegada de turistas, pero demandó la regulación de la actividad.
La marcha-convite es parte de la campaña “Oaxaca ocupada, no llegamos, ya estábamos aquí”, que lanzó el colectivo Miscelánea Oaxaqueña y al que se han sumado diferentes organizaciones, activistas y sociedad en general. Previamente, ha cuestionado a los gobiernos por la eliminación del arte urbano en el centro histórico.
La marcha -convite es la segunda manifestación de su tipo, luego de la calenda contra la gentrificación que se efectuó el 27 de enero de 2024, tras la cual la policía estatal detuvo a activistas por los derechos humanos y al menos una de esas personas denunció ser víctima y sobreviviente de tortura. En 2025, organizaciones y activistas realizaron el primer Encuentro Nacional en contra de la Gentrificación.













































