El portal informativo independiente Quepasa pedro informó que funcionarios del gabinete fueron conminados a obligar a los trabajadores de confianza o eventuales a llenar este lunes el palco D del auditorio Guelaguetza y llevar 20 personas durante la celebración de los tradicionales Lunes del Cerro para evitar abucheos, rechiflas o protestas contra el gobierno de la “primavera oaxaqueña”.
En vísperas de la máxima celebración cultural de Oaxaca denominada Lunes del Cerro o Guelaguetza a realizarse los días 20 y 27 de julio en la rotonda de la Azucena, ubicado en el Cerro del Fortín, existe la orden de acarrear a los trabajadores de confianza para evitar situaciones como las que vivió el secretario de las Culturas y Artes de Oaxaca (Seculta), Flavio Sosa Villavicencio, quien fue abucheado durante el primer convite con el que arrancaron las festividades de la Guelaguetza, indicó el portal.
Por su parte, en redes sociales de un usuario identificado como Trabajadores Sindicalizados se indicó el sábado que en grupos de empleados circula la denuncia de trabajadores de confianza del Gobierno del Estado de Oaxaca, que fueron convocados para acudir hoy lunes 20 de julio al Auditorio Guelaguetza con el propósito de llenar el lugar.
El punto de reunión sería a las 12:00 horas en la Plaza de la Danza, desde donde se trasladarían al Cerro del Fortín. Tan solo a la Secretaría de Administración le habrían solicitado reunir alrededor de mil 300 trabajadores.
Según la denuncia, también al personal sindicalizado se le hizo una “invitación” para asistir y ocupar el palco D, lo que, en los hechos, busca garantizar un auditorio lleno durante el evento.
De acuerdo con información de hoteleros y restauranteros ha sido muy discreta la la promoción de la Guelaguetza y son poco optimistas respecto a la captación de paseantes.
De acuerdo a información periodística se busca evitar el hecho bochornoso subrido el 1 de julio por Flavio Sosa Villavicencio, quien fue increpado durante todo su discurso con chiflidos y gritos de ¡fuera!, ¡fuera!, ¡fuera!, teniendo como testigo al propio gobernador.
Una denuncia de trabajadores, que prefirieron el anonimato, para evitar represalias se quejaron del acarreo.











































