Un adolescente de 13 años habría sido sometido y agredido con un desarmador mientras caminaba por calles de la Segunda Sección de Unión Hidalgo, en la región del Istmo de Oaxaca.
Los hechos ocurrieron el pasado 24 de agosto, cuando el menor se dirigía por la vía pública y habría escuchado pasos detrás de él. Al voltear, un hombre presuntamente lo interceptó, lo sujetó por la espalda y lo tomó del cuello.
De acuerdo con la investigación, el individuo utilizó un desarmador para amenazar al adolescente. Y le exigió que guardara silencio.
PIDIÓ AUXILIO Y FUE AGREDIDO
Pese a las amenazas, el adolescente comenzó a pedir ayuda. Según los datos recabados durante las primeras indagatorias, al no conseguir que guardara silencio, el presunto agresor lo atacó en distintas partes del cuerpo con el objeto punzocortante.
La agresión le provocó diversas lesiones al menor. Quien posteriormente recibió atención ante las autoridades correspondientes.
El caso fue denunciado y dio paso a una investigación para establecer cómo ocurrieron los hechos e identificar al responsable.
INVESTIGACIÓN LLEVA A UNA DETENCIÓN
A partir de la denuncia, agentes ministeriales y personal especializado de la Fiscalía de Oaxaca realizaron las diligencias necesarias para reunir elementos que permitieran solicitar una orden judicial.
Como resultado de las investigaciones, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones localizaron y detuvieron a un hombre identificado con las iniciales L.L.L.M., señalado como probable responsable del delito de lesiones calificadas agravadas.
El detenido fue puesto a disposición de la autoridad judicial, que deberá determinar su situación jurídica conforme al procedimiento correspondiente.
EL CASO SE MANTIENE BAJO INVESTIGACIÓN
La detención no implica, por sí misma, que el acusado haya sido declarado culpable. Será la autoridad judicial la encargada de valorar las pruebas y determinar si existen elementos suficientes para establecer su responsabilidad penal.
Por tratarse de un adolescente, las autoridades deberán garantizar durante el proceso la protección de su identidad, integridad y derechos.
Finalmente, hasta el momento, no se han dado a conocer públicamente mayores detalles sobre el estado de salud del menor ni sobre las circunstancias posteriores a la agresión.






































