Con una verbena que se ha vuelto parte de la tradición, pero manteniendo la fe por la imagen, este jueves fue celebrada en su día la Virgen del Carmen, en el templo del Carmen Alto de la ciudad de Oaxaca.
La misa central de los festejos, que comenzaron hace varios días, fue encabezada por el Arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos. En su intervención, frente a cientos de feligreses que llenaron el templo, monseñor habló sobre la importancia de esta representación de la virgen María para los católicos, a la que incluso se tiene presente en las oraciones y peticiones. Además de que se le considera como una madre.
“Ella nos aceptó como sus hijos al pie de la Cruz. Hoy, le sigue diciendo nuestro señor a ella, “ahí está tu hijo”, sintámonos muy bendecidos por Dios. Tenemos un padre que nos ama, nuestro padre Dios, que es misericordioso con nosotros. Tenemos una madre, que el mismo señor Jesús nos la dejó como madre”.
El arzobispo exhortó a que se le siga pidiendo a la virgen por las necesidades, pero también para agradecerle.
CRECEN LAS TENTACIONES
“Pidamos esas gracias a María y digámosle que nos siga cuidando, porque cada día tenemos más y más tentaciones, más y más invitaciones a apartarnos de Dios, a alejarnos de él, a ir por el camino equivocado… Pero si nos llenamos de la fuerza divina y si pedimos la protección de María, no vamos a caer en tentación”.
La celebración a la Virgen del Carmen, una de más varias representaciones de la virgen María, se realiza cada 16 de julio y se relaciona con las celebraciones de los Lunes del Cerro que se vivían en esas mismas fechas en la capital oaxaqueña.
Un documento al interior del templo narra parte de esa historia, en la que incluso se deja la duda de si la celebración fue establecida para borrar la fiesta pagana en honor a Centeotlcihuatl o si fue mera coincidencia para unir ambas fiestas.
El mismo documento señala que los anteriores Lunes del Cerro fueron sustituidos poco a poco, a partir del Homenaje Racial de 1932, por lo que actualmente se conoce como las fiestas de Guelaguetza, en la que las diversas regiones del estado exhiben “su folclor ante millares de turistas”.











































