En un operativo coordinado de alta prioridad, la Fiscalía General de la República (FGR) cumplimentó órdenes de aprehensión en contra de Ernesto Ruffo Appel, exgobernador del Partido Acción Nacional (PAN) en Baja California, y de su socio de negocios, Ricardo Thompson Navarro. Ambos son señalados penalmente por su presunta participación en los delitos de delincuencia organizada y contrabando calificado de combustibles, modalidad conocida formalmente como “huachicol fiscal”.
Las detenciones se ejecutaron bajo un estricto despliegue de seguridad federal coordinado por agentes de la Policía Federal Ministerial, sacudiendo de inmediato la cúpula política y empresarial del norte del país.
LA CAÍDA DEL HISTÓRICO MILITANTE
Ernesto Ruffo Appel hizo historia en la vida democrática de México al convertirse en 1989 en el primer gobernador de oposición en el país, rompiendo la hegemonía del partido oficial de aquella época. Tras dejar la gubernatura de Baja California, continuó activo en la política nacional desempeñándose como comisionado de la Frontera Norte, senador de la República y diputado federal.
Sin embargo, las investigaciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) comenzaron a seguirle el rastro a un entramado de empresas logísticas y aduaneras vinculadas a su entorno cercano, las cuales presuntamente servían como fachada para actividades ilícitas.
EL ESQUEMA DEL “HUACHICOL FISCAL”

De acuerdo con los primeros informes ministeriales, la investigación penal se centra en la importación ilegal de miles de litros de hidrocarburos a través de las aduanas del norte del país. El modus operandi consistía en ingresar combustibles procedentes de Estados Unidos declarándolos falsamente como otros productos químicos o aceites industriales, con el objetivo de evadir el pago del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el IVA.
A través de esta simulación arancelaria, la red presuntamente liderada por el exgobernador y operada operativamente por su socio, Ricardo Thompson Navarro, generó un boquete financiero multimillonario a las arcas del Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las ganancias ilícitas eran posteriormente dispersadas en cuentas bancarias nacionales y extranjeras mediante empresas fantasma.
CAE EL SOCIO OPERATIVO
Casi de manera simultánea al arresto del político panista, un grupo táctico de la FGR logró la localización y captura de Ricardo Thompson Navarro. Las pesquisas de la Fiscalía General del Estado y de la federación identifican a Thompson como la pieza clave y operador financiero de las empresas navieras y de almacenamiento aduanero que facilitaban el libre tránsito del combustible de contrabando.
Ambos detenidos fueron trasladados de inmediato bajo un fuerte resguardo militar hacia las instalaciones de la FGR en la Ciudad de México para su certificación médica. Posteriormente, serán puestos a disposición de un juez de Control Federal en un penal de máxima seguridad, donde se llevará a cabo la audiencia inicial para determinar su vinculación a proceso penal.







































