La inseguridad volvió a hacerse visible en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca. Luego de que turistas originarios del estado de Morelos fueran víctimas de un robo durante la madrugada, pese a encontrarse hospedados en una de las zonas con mayor afluencia y vigilancia aparente.
El atraco ocurrió frente al Hotel Casántica, ubicado sobre la calle Morelos, entre García Vigil y Porfirio Díaz. Donde los visitantes dejaron estacionada una camioneta negra marca GMC, con placas NW-7651-B del estado de Morelos, tras su llegada a la capital oaxaqueña.
“NOS DIJERON QUE ERA SEGURO”
De acuerdo con el testimonio del afectado, la familia arribó la noche del martes para hospedarse y decidió dejar el vehículo estacionado al frente del hotel, confiando en la seguridad del lugar.
“Nos comentaron que aquí era cien por ciento seguro, que no había problema dejarlo. Entonces dejamos unas maletas, se nos hizo fácil dejarlas en la cabina y desgraciadamente en la madrugada dieron el cristalazo”, relató.
El robo ocurrió sin que los responsables fueran detectados en el momento. Lo que permitió que huyeran con pertenencias de valor.
PÉRDIDAS MATERIALES Y AFECTACIÓN PERSONAL
El afectado detalló que los delincuentes rompieron uno de los cristales de la camioneta. Luego, sustrajeron dos maletas que contenían ropa y objetos personales de alto valor sentimental y económico.
“Se llevaron dos maletas y en las maletas llevaba ropa, joyas de mis hijas y un reloj de mi hijo”, añadió, visiblemente consternado por la pérdida y por la falta de protección en una zona turística.
TRÁMITES Y OBSTÁCULOS PARA LA INVESTIGACIÓN
Tras el robo, un oficial informó al afectado que para acceder a las cámaras del C5 y revisar lo ocurrido durante la madrugada era necesario contar previamente con un escrito emitido por la Fiscalía General del Estado.
Ya que, sin dicho documento, le señalaron, no era posible realizar el monitoreo, una situación que generó inconformidad entre los ciudadanos y turistas al considerar que el proceso burocrático retrasa la atención y reduce las posibilidades de identificar a los responsables.
UNA ALERTA PARA EL TURISMO
Finalmente, el caso pone en evidencia una problemática recurrente en el Centro Histórico: robos a vehículos durante la noche y una respuesta institucional limitada en las primeras horas tras el delito. Para visitantes nacionales y extranjeros, estos hechos impactan directamente en la percepción de seguridad, así como en la imagen turística de la ciudad.











































