La comunidad de La Paz recibió por primera vez despensas del programa Itacate de Mi Corazón, en un municipio donde habitantes aseguran que la falta de alimentos continúa afectando a numerosas familias.
La entrega se realizó en coordinación con autoridades comunitarias y grupos de mujeres que participan en el programa alimentario, el cual comenzó a operar en esta localidad.
Para las beneficiarias, la llegada del apoyo representa una oportunidad para atender una necesidad que persiste en distintas comunidades del municipio. Sin embargo, consideran que la entrega de despensas debe ir acompañada de acciones permanentes para mejorar la alimentación de las familias.
Griselda Reyes Martínez, habitante de la comunidad de Abasolo, afirmó que en varias localidades existen hogares que únicamente realizan una comida al día, situación que refleja las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan algunas familias de la zona.
La pobladora señaló que, además de los apoyos alimentarios, es necesario fortalecer la capacitación y la organización comunitaria para que los productos disponibles sean mejor aprovechados y la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
Habitantes de Chalcatongo coincidieron en que cada vez son más las personas interesadas en incorporarse al programa, debido a las dificultades económicas y alimentarias que enfrentan diversas comunidades del municipio.










































