Oaxaca de Juárez, Oax. — La Central de Abasto “Margarita Maza de Juárez” se encuentra nuevamente al borde de un conflicto. Lo que comenzó como una denuncia por una toma clandestina de agua ha derivado en un enfrentamiento por la presunta apertura de un giro prohibido. Esto ha encendido los ánimos entre comerciantes del área de tianguis.
El conflicto tiene nombre propio: Daniel Figueroa, señalado como propietario de un baño público ubicado entre los pasillos 1 y 2, cerca de la Puerta 6. Quien —según denuncian los locatarios— intenta abrir una carnicería en el carril de flores, pese a la prohibición municipal vigente.
“El Mercado de Abasto es un barril de pólvora, y esto podría estallar en cualquier momento”, advirtieron los comerciantes inconformes que temen una confrontación directa entre gremios.
UN GIRO PROHIBIDO DESDE 2004: LOS ACUERDOS QUE SIGUEN VIGENTES
Los locatarios recuerdan que el Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez declaró saturado el giro de carne de res, puerco y sus derivados desde el año 2004, a través del oficio SM/02461/2004. Dicho documento fue avalado por el Cuerpo Colegiado de Comercio, Mercados y Abasto para proteger las ventas de los tablajeros establecidos.
“A partir de esta fecha toda solicitud para comercializar el giro de carne de res y puerco y sus derivados deberá ser remitida a este cuerpo colegiado para su valoración y determinación”, se lee en el acuerdo emitido el 6 de julio de 2004.
Pese a este mandato, los vendedores denuncian que se intenta operar un nuevo puesto. Lo que consideran una violación directa al acuerdo histórico y una falta grave a la normatividad municipal.
EL MUNICIPIO RATIFICÓ EL ACUERDO EN 2024, PERO LAS TENSIONES SIGUEN
Dos décadas después, el Ayuntamiento volvió a pronunciarse sobre el tema mediante el oficio SG/DMA/1219/2024. El cual está fechado el 27 de diciembre de 2024, en el cual ratifica el acuerdo de 2004.
El documento establece:
“Cualquier petición que realice un particular para realizar el giro de carne de res, puerco y sus derivados, así como carne asada, deberá ser consensada con la Unión de Tablajeros Zona Tianguis del Mercado de Abasto A.C. para su valoración y acuerdo.”
Sin embargo, los locatarios aseguran que este mandato no se está cumpliendo. Además, recalcan que las autoridades del mercado han permitido la instalación irregular del nuevo local.
EL ACUERDO DE 2008 REFUERZA LAS RESTRICCIONES AL GIRO CÁRNICO
El conflicto actual también remite al acuerdo municipal del 14 de abril de 2008, emitido por la Regiduría de Mercados y Abasto bajo el oficio RMA/107/2008, en el trienio 2008–2010. Dicho documento, firmado por el regidor Porfirio Leonel Rojas Medina, ratifica la medida restrictiva y amplía su alcance a la venta de carne asada.
“Cualquier petición que realice un particular en que solicite el permiso, autorización o concesión para comercializar el giro de carne de res, puerco y sus derivados, así como carne asada, sea remitida al cuerpo colegiado de comercio, mercados y abasto para el efecto de que sea valorada y acordada”, señala textualmente el acuerdo.
La disposición de 2008, además, ordena que toda solicitud de nuevos permisos sea turnada a la Comisión de Mercados y Abasto, Con ello, dejando claro que no puede autorizarse ningún nuevo local sin el aval de las uniones correspondientes.
“Hágase saber a los interesados que cualquier solicitud para comercializar el giro de carne de res, puerco y sus derivados, así como carne asada, será turnada a la Comisión de Mercados y Abasto… Cúmplase”, se lee en el documento.
UN CONFLICTO QUE PONE A PRUEBA LA GOBERNABILIDAD LOCAL
Para los comerciantes, el problema trasciende la disputa individual. Denuncian falta de vigilancia, tolerancia institucional y omisión administrativa en el cumplimiento de los acuerdos de 2004, 2008 y 2024. Lo que genera un clima de desconfianza hacia la autoridad municipal.
“Si las reglas no se cumplen, cualquiera puede hacer lo que quiera. Esto no solo afecta nuestras ventas, afecta la paz del mercado”, sostuvo un representante de la Unión de Tablajeros Zona Tianguis.
Los gremios apelan además al artículo 24 del Reglamento de Mercados Públicos, que establece que la opinión de las uniones reconocidas debe ser considerada en toda determinación sobre permisos o concesiones.
El caso expone una crisis de gobernanza en los mercados de Oaxaca, donde los acuerdos formales son ignorados, y los intereses individuales amenazan la estabilidad de uno de los principales centros comerciales del estado.
ENTRE LA OMISIÓN Y EL DESCONTROL
El Mercado de Abasto vuelve a reflejar los vacíos de autoridad y la fragilidad del orden interno. Aunque los acuerdos legales existen y han sido ratificados por distintas administraciones, la falta de aplicación efectiva los vuelve letra muerta.
Finalmente, mientras los comerciantes exigen respeto a los reglamentos, el intento de apertura del nuevo local se ha convertido en el símbolo del descontento generalizado por lo que consideran una autoridad complaciente y ausente.











































