La temporada de ciclones en el océano Pacífico alcanzó un nuevo nivel de actividad con la evolución de la tormenta tropical Fausto a huracán categoría 1, convirtiéndose en el primer fenómeno de esta intensidad registrado durante 2026 en esa cuenca.
El sistema ganó fuerza durante la noche del lunes y actualmente se desplaza mar adentro, lejos de las costas nacionales, una condición que por ahora descarta afectaciones directas para territorio mexicano.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, el centro del huracán se localiza a más de mil 200 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, manteniendo una trayectoria hacia el noroeste.
AUMENTA SU FUERZA Y PODRÍA ALCANZAR CATEGORÍA 2
Fausto presenta vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 150 kilómetros por hora, características que lo colocan oficialmente dentro de la escala de huracanes.
Los modelos de pronóstico prevén que el sistema continúe fortaleciéndose durante las próximas horas y alcance la categoría 2 entre el 21 y el 23 de julio.
De confirmarse esta evolución, el ciclón desarrollaría una estructura más organizada y vientos de mayor intensidad, aunque permanecería sobre aguas abiertas del Pacífico sin acercarse a costas mexicanas.
SU TRAYECTORIA LO ALEJA DEL TERRITORIO NACIONAL
Las proyecciones indican que Fausto continuará desplazándose hacia el noroeste, alejándose gradualmente del país.
Para el 21 de julio se espera que se ubique a más de mil 300 kilómetros de Baja California Sur como huracán categoría 2, mientras que hacia el 24 de julio comenzaría un proceso de debilitamiento que lo devolvería a categoría 1.
Posteriormente, el sistema continuaría perdiendo fuerza hasta degradarse y desaparecer en los últimos días de julio, sin que existan pronósticos que anticipen un cambio de rumbo hacia México.
TEMPORADA CICLÓNICA MUESTRA MAYOR ACTIVIDAD
La formación de Fausto ocurre en una jornada particularmente activa para los sistemas tropicales en la región, luego de que horas antes se confirmara también el desarrollo de la tormenta tropical Bertha en el Golfo de México.
Aunque ninguno de los dos fenómenos representa actualmente una amenaza directa para el país, especialistas advierten que la temporada apenas se encuentra en una de sus etapas más dinámicas, por lo que el monitoreo constante seguirá siendo fundamental durante las próximas semanas.
La experiencia de años anteriores demuestra que los ciclones pueden modificar su intensidad o trayectoria en periodos relativamente cortos, razón por la cual las autoridades recomiendan mantenerse atentos a los avisos meteorológicos oficiales.
SIN RIESGO INMEDIATO, PERO BAJO VIGILANCIA
El hecho de que Fausto permanezca lejos de las costas mexicanas no implica que las autoridades reduzcan la vigilancia sobre su evolución.
Los sistemas tropicales en el Pacífico suelen ser monitoreados de forma permanente debido a que cambios en las condiciones atmosféricas pueden alterar sus pronósticos iniciales.
Por ahora, el principal impacto del huracán es estadístico dentro de la temporada 2026, al convertirse en el primer huracán del año en el Pacífico oriental.








































