Lo que comenzó en 1992 con un decreto para su protección, y que generó la inconformidad de pequeños propietarios y posesionarios, se ha convertido en más de tres décadas en una lucha de intereses. La zona de reserva ecológica y área natural protegida Cerro del Crestón -Cruz Blanca-Fortín ha pasado por diversos momentos en los que se pugna por su defensa, pero en los que también han avanzado la mancha urbana y el acecho de inmobiliarias.
La zona fue decretada en noviembre de 1992, pero no fue hasta septiembre de 2024 que se delimitó el polígono; recientemente, el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez levantó las restricciones de trámites que tenía desde 2021.
El consejero jurídico del gobierno estatal, Geovany Vásquez Sagrero, reconoció que la mancha urbana de la ciudad de Oaxaca ya está dentro de la zona, pero no precisó el área afectada. También admitió que algunas inmobiliarias lograron su cometido de construir debido a que hasta septiembre del 2024 no existía una delimitación del polígono.
“Encontramos inmobiliarias que habían comprado hectáreas y querían hacer desarrollos con miras a la especulación comercial en un área natural protegida… Incluso se han clausurado algunas de estas edificaciones”, explicó el representante legal del gobierno estatal.
De acuerdo con Vásquez Sagrero, desde hace varios años las inmobiliarias han comprado terrenos en la zona del Crestón y ante las suspensiones de trámites que había en el ayuntamiento, recurrían a amparos ante jueces federales aludiendo que se violaba su derecho a la propiedad, de que no se les daban los trámites y derechos de petición.
“Y el Gobierno del Estado, al no tener delimitado (el polígono) y (sin poder) decirle al juez hasta dónde realmente abarca el área de reserva, perdía los amparos”.
Ahora, con el nuevo decreto de 2024, Vásquez señala que ya se tienen fundamentos jurídicos para refutar los amparos y negar así las construcciones de inmobiliarias en la zona.
Asimismo, consideró que la delimitación ayudará a dar certeza a las familias que desde hace tiempo han habitado el área, pero también a frenar o encapsular el avance de la mancha urbana.
Levantan veto a construcciones
El pasado 29 de julio, el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, presidido por Raymundo Chagoya Villanueva, revocó los acuerdos con los que desde el 2021 mantenían suspendidos los trámites de apeo, deslindes, subdivisión y otros en la zona de reserva.
El argumento de la concejal, Surisadai Sánchez Hernández, de Obras Públicas, fue que ya se contaba con la delimitación y era necesario dar certeza jurídica y regularizar la zona. Antes de esa aprobación, en 2023 y 2024 hubo intentos del cabildo que encabezó Francisco Martínez Neri por levantar las restricciones.
La reciente decisión del cabildo ha sido cuestionada en los últimos días por las 28 organizaciones civiles y académicas del Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales de Oaxaca (OCCAMA), pues señalan que aunque se deben de respetar los derechos de propiedad y posesión también los derechos a un medio ambiente sano.
El observatorio llamó a las autoridades a proteger no solo esta zona sino toda la Cordillera Norte (que abarca más de 60 mil hectáreas) por ser de vital importancia para la captación de agua y regulación del clima en la región.
Al señalar que es inviable el desarrollo urbano en la cordillera, también cuestionó al ayuntamiento si existe el programa de manejo para la zona de reserva del Crestón, que es una de la condiciones para levantar el veto.
Al pronunciamiento del observatorio se han sumado también el Colegio de Urbanistas del Estado de Oaxaca y el Colegio de Arquitectos del Estado de Oaxaca. Ambos reconocen la importancia ambiental de la reserva y exigen al ayuntamiento hacer público el dictamen por el que se aprobó levantar las restricciones en la zona.
Defensa de la zona en los últimos años
Al menos desde 2020, un grupo de ambientalistas denunció la construcción de un tanque elevado de los servicios de agua potable y de otras edificaciones como el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Pacífico Sur, en el Cerro del Crestón, la parte más visible de la zona de reserva Crestón-Cruz Blanca-Fortín.
En octubre de ese año, el Colectivo de Organizaciones Ambientalistas de Oaxaca acudió a la zona a un recorrido con personal de la entonces Secretaría de Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable, pero se generó una pelea entre presuntos propietarios y los activistas.











































