La cita era a las 9:00 horas y a las 10:00 apenas empezaban a ocuparse unas gradas del estadio del Tecnológico de Oaxaca.
Decenas de maestras y maestros con familiares ingresaban al recinto de la Guelaguetza Magisterial y Popular en su edición XVIII, donde poco a poco se notaba la presencia de los asistentes.
A las 10:20 de la mañana decenas ocuparon apenas un lado del estadio de futbol, de frente a lo que sería la presentación de cada una de las delegaciones de las diferentes regiones del Estado.
Mientras, a un costado del estadio, sobre la Avenida Monte Albán, decenas despreocupados por el pronto inicio de la Guelaguetza Popular, abarrotaban los puestos de comida y de venta de alimentos, así como de aquellos de bebidas y artesanías.
Entre las escalerillas del estadio se escuchaban llegar a las bandas de música de cada una de las delegaciones participantes, así como el aviso de la segunda llamada que invitaba a ingresar y tomar asiento.
Sombrillas de 100 pesos, tacos de canasta, botes de agua, algodón de dulce, pizzas, café, papas fritas y botanas de 10 pesos, eran algunos de los productos que vendedores ambulantes ofrecían a las y los asistentes, la mayoría bajo los rayos del sol que anunciaban la intensidad del mediodía.
En el lugar se veía la toma de lista de las y los profesores asistentes, así como la presencia de integrantes de diferentes organizaciones sociales. Los turistas nacionales y extranjeros también se veían atraídos por la fiesta que anunciaba terminar poco después de las 15:00 horas.
A las 10:45, después del mensaje de bienvenida de la secretaria general de la Sección 22, Yenni Pérez Martínez, las chinas oaxaqueñas, del sector ciudad provocaron los primeros aplausos, que siguieron con la presentación de la delegación de Salina Cruz, del Istmo de Tehuantepec, con los sones regionales.
En la Guelaguetza Magisterial también participaron integrantes del Centro de Atención Múltiple de Zaachila con la Danza de la Pluma, además de Santiago Juxtlahuaca con la Danza de los Diablos.
Cientos con entrada gratuita, disfrutaron también de la Flor de Naranjo de Huautla de Jiménez, de los Sones de Pochutla y El Torito Serrano de Macultianguis, así como de los Sones y Chilenas de Pinotepa Nacional.
La secretaria general de la Sección 22, Yenni Pérez Martínez, calificó a la Guelaguetza magisterial, como un espacio de resistencia, cultural, lingüística y de protesta.
Recordó que la Guelaguetza magisterial surgió “a raíz de una represión” que vivió el magisterio democrático de la Sección 22 en 2007, luego del fallido desalojo del plantón que mantenían en junio de 2006.
“Nuestra lengua y nuestra cultura no son una mercancía. Levantamos la voz por el movimiento democrático”, expuso la secretaria general de la Sección 22, al dar la bienvenida a los asistentes.











































