El pasado 2 de agosto, un sismo de magnitud 5.9 sacudió el estado de Oaxaca, dejando a su paso no solo daños materiales, sino también una víctima humana. El caso alarmantes fue el de Isaac, un joven que resultó gravemente herido en la cabeza luego de que un pedazo de la estructura de un edificio de la Plaza Macedonio Alcalá se desprendiera y le impactara directamente.
Isaac fue trasladado de urgencia al Hospital Civil, donde recibió atención inmediata y fue sometido a una intervención quirúrgica de alto riesgo por una fractura craneoencefálica. Aunque el procedimiento fue exitoso y su estado de salud actual es estable, el proceso de recuperación es largo y costoso, tanto emocional como económicamente.
FAMILIA DENUNCIA FALTA DE APOYO Y EXIGE RESPONSABILIDADES
A través de una publicación en redes sociales, Guadalupe López, familiar de Isaac, compartió un mensaje dirigido a amigos y sociedad en general, donde no solo narra el accidente, sino que exige justicia y responsabilidades claras por lo ocurrido:
“El 2 de agosto, un sismo de 5.9 sacudió nuestra ciudad, y en el caos que siguió, Isaac sufrió un terrible accidente en la plaza Macedonio Alcalá. Una parte de la estructura se desprendió, provocándole una fractura craneoencefálica”.
También señaló que, pese a la gravedad del caso, ninguna instancia gubernamental ni privada se ha acercado a brindar apoyo o asumir alguna responsabilidad. La familia ha tenido que solventar todos los gastos médicos por su cuenta, en medio de una recuperación que, además de lenta, demanda tratamientos, medicamentos y cuidados prolongados.
“Ahora, enfrentamos un nuevo desafío: buscar que se asuman responsabilidades por este accidente. Esperamos que la justicia se haga presente y que se tomen medidas para evitar que esto vuelva a suceder”.
UNA ESTRUCTURA PÚBLICA EN ZONA TRANSITADA
El lugar donde ocurrió el accidente, en el Andador Turístico, a un costado de Plaza Macedonio Alcalá, es una zona emblemática y muy transitada en el centro histórico de Oaxaca. Este tipo de desprendimientos estructurales tras un sismo evidencia posibles omisiones en el mantenimiento y evaluación de riesgos en inmuebles públicos.
Cabe preguntarse: ¿las autoridades realizaron inspecciones de seguridad después del sismo? ¿Se contaba con un dictamen estructural previo? ¿Quién es responsable del mantenimiento del edificio de donde cayó el material que hirió a Isaac?
CRÍTICA A LA FALTA DE PREVENCIÓN Y A LA OMISIÓN INSTITUCIONAL
Este caso no solo refleja una tragedia personal, sino que expone la fragilidad de las estructuras públicas ante fenómenos naturales y, sobre todo, la falta de protocolos claros para atender a las víctimas de este tipo de incidentes.
La ausencia de una respuesta oficial o institucional a más de tres semanas del suceso resulta alarmante. La familia no solo debe luchar por la salud de Isaac, sino también por reclamar la atención que debió haber sido inmediata por parte de los responsables del espacio público afectado.
LLAMADO A LA SOCIEDAD Y A LAS AUTORIDADES
En su mensaje, Guadalupe también agradece el apoyo moral y emocional recibido por amigos y conocidos, pero deja en claro que el respaldo ciudadano no sustituye el deber de las autoridades:
“Su recuperación es un proceso largo y desafiante […] Ahora, enfrentamos un nuevo desafío: buscar que se asuman responsabilidades por este accidente”.
Este llamado se suma al de muchas otras familias que, tras tragedias similares, han enfrentado la falta de atención, reparación del daño o siquiera una disculpa oficial.
Finalmente, la justicia que se busca no es solo legal, sino también ética: reconocer, reparar y evitar que otras personas sufran daños por omisiones estructurales y burocráticas.











































