Las flores de cempasúchil y de borla pintaron los camposantos municipales de Oaxaca de Juárez, que este 31 de octubre reabrieron completamente, a más de dos años de cierre y restricciones por pandemia.
Entre los sepulcros, cruces y figuras religiosas, gran parte de los fieles difuntos recibieron a sus familias, aquellas que cada año, por Día de Muertos, acuden en mayor número a los cementerios.
Creo que es importante que todos los que tenemos a nuestros deudos acá vengamos a visitarlos”, comentó desde el panteón del Marquesado, Jesús Sánchez Ríos, habitante de la ciudad de Oaxaca.
En este camposanto, Jesús tiene a uno de sus hijos y a sus padres, y contó que desde hace varios meses, cuando el cementerio reabrió parcialmente, él ha podido ingresar sin mayor contratiempo a este sitio.
Entre los cinco panteones administrados por el ayuntamiento, cuatro reabrieron este lunes: el General, el del barrio del Marquesado, el del barrio Xochimilco y el Jardín. Este último, luego de que el municipio capitalino resolvió su problema con el ayuntamiento de San Andrés Huayápam, en donde se ubica. Solo el panteón San Miguel, localizado en un área del General, permanece cerrado por problemas estructurales.
Del 31 de octubre al 2 de noviembre, los cuatro cementerios permanecerán abiertos en horarios de 7:00 a las 18:00 horas (en el caso del Jardín y del Marquesado), de las 7:00 a las 20:00 (para el General) y de 7:00 a 23:00 horas (en el caso del de Xochimilco).

En estos días, no habrá restricciones más allá del cuidado por la pandemia. Sin embargo, a partir del 3 de noviembre su acceso será controlado bajo cita previa.
Este lunes, cientos de familias y turistas acudieron a los panteones General, el del barrio Xochimilco, el del Marquesado y el Jardín. Con flores, cubetas y escobas, incluso con pintura, llegaron desde las 7:00 horas para limpiar y embellecer la última morada de sus difuntos.
La música fue parte de la visita, en la que las familias cubrían de flores las lápidas o dejaban ramos de ellas en los floreros. Otras, apoyadas de herramientas y escobas, quitaban la maleza de los alrededores, pintaban los sepulcros o las cruces.
En cementerios como el General, incluso se instaló una verbena en calles aledañas, principalmente en la Del Refugio. En tanto en la calzada del panteón y en el interior de este se realizó un mural, tapetes de arena, altar y exposición alusivas a la celebración.











































