Al señalar que las decisiones se tomaron pensando en el derecho al trabajo, la promoción artesanal, el orden y el respeto a los comerciantes establecidos y vecinos, el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, defendió las decisiones para la instalación y reubicación de las expoferias artesanales de Guelaguetza.
Además de explicar que fueron 550 los permisos autorizados para que los comerciantes y artesanos puedan vender del 16 de julio al 3 de agosto. Aunque de acuerdo con el dictamen se trata de 681 autorizaciones, 79 de las cuales eran para la Asociación de Comunidades Indígenas Artesanos de Oaxaca, que previo a la aprobación de los mismos desistió de participar al argumentar violencia y cobros excesivos, de entre 4 mil y 7 mil pesos.
Con base en lo dicho por el presidente municipal, se estima que a la tesorería municipal debieron de haber ingresado 319 mil pesos por todos los permisos, ya que es requisito haber pagado antes de la colocación de los puestos.
Este jueves, durante la conferencia semanal que se realizó en la agencia de Santa Rosa Panzacola, el edil dijo que el municipio no pagó por las carpas, sino que eso es un trato directo entre artesanos y la empresa. Aunque aclaró que se buscó a un proveedor de calidad para evitar un desplome como el que se registró en una de las expo ferias de Semana Santa.
“Es un acuerdo entre particulares, el municipio no le paga nada al de la carpa, no es nuestro proveedor”, expresó el concejal al detallar que el ayuntamiento “se encarga de dar la gobernabilidad y organización para que salga bien armado como va a salir ahorita”.
Chagoya Villanueva detalló que al municipio llegaron más de 3 mil solicitudes para permisos temporales, incluso a través de presidentes de otros municipios y que para esta edición de las expoferias se dialogó con estos, también con diputados y “actores sociales”.
Sobre la queja de la Asociación de Comunidades Indígenas Artesanos de Oaxaca, acusó cerrazón por exigir un número de permisos y una ubicación específicos, a pesar de que, según el edil, se le propusieron 80 espacios repartidos en dos sedes, pero no aceptaron.
“En lo que no vamos a caer, por el orden con las y los demás artesanos, es en caprichos. No vamos a caer en la cerrazón. Al gobierno pasado, el año pasado, trataron de presionarlo mucho y primero no pagaron el tema de los derechos al municipio, se aferraron a unos espacios en específico y por la falta de decisión es que se cayó en estos vicios”, apuntó.
Fue en el año 2022, por el aniversario de la ciudad y la Semana Santa, cuando la asociación de artesanos entabló relación con el ayuntamiento capitalino para su expoferia en la calle Macedonio Alcalá, a raíz de que en 2019 el extinto Instituto para el Fomento y la Protección de las Artesanías (antes Instituto Oaxaqueño de las Artesanías) dejó de realizar las expoferias en esa vialidad.
En marzo de 2023, la asociación cerró los accesos al palacio municipal para exigir 150 permisos temporales argumentando que se los han ganado en 30 años y que en su lugar el ayuntamiento estaba favoreciendo a otros comerciantes y productos de manufactura o maquila. Esto luego de enterarse que les iban a aprobar 70 de los 150 permisos solicitados.
Como la Asociación de Comunidades Indígenas Artesanos de Oaxaca, organizaciones de comerciantes en vía pública también han exigido espacios al ayuntamiento. Aunque estas han presionado durante las sesiones de cabildo y agredido a vecinos del jardín El Pañuelito, quienes han reclamado sus derechos al libre tránsito, al comercio establecido y a la protección del patrimonio.











































