La cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y aspirante de Morena a una diputación federal, escaló este viernes a una nueva disputa política entre México y Estados Unidos.
López Beltrán confirmó que perdió su visa y difundió una carta dirigida al presidente estadounidense Donald Trump, en la que cuestionó la decisión y pidió conocer si el mandatario estaba enterado de la medida.
El político atribuyó la cancelación a Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, y Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia, y calificó la decisión como un acto de carácter político.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum consideró que la medida tiene una lectura política, aunque descartó que exista una investigación de la Fiscalía General de la República relacionada con la cancelación del documento.
EU REVELA QUE 175 MIL VISAS FUERON REVOCADAS
En medio de la controversia por el caso de López Beltrán, un portavoz del Departamento de Estado estadounidense dio a conocer una cifra que amplía considerablemente el contexto de las cancelaciones.
Tommy Pigott, durante una entrevista con Breitbart News Daily, afirmó que Estados Unidos está revocando aproximadamente 175 mil visas, frente a las 100 mil cancelaciones registradas en diciembre de 2025.
Según el funcionario, las autoridades estadounidenses consideran tres factores principales para retirar una visa:
- Incumplir las condiciones establecidas en el documento.
- Violar la legislación estadounidense.
- Representar una amenaza para la seguridad nacional.
Pigott sostuvo que la principal causa de las revocaciones está relacionada con actividades delictivas.
“Las tres actividades delictivas más comunes son conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, agresión y robo”, explicó.
La cifra coloca el caso de López Beltrán dentro de un contexto mucho más amplio de revisión y cancelación de visas por parte del gobierno estadounidense, aunque no se ha informado públicamente cuál fue la razón específica aplicada a su caso.
LÓPEZ BELTRÁN ACUSA UNA DECISIÓN “POLITIQUERA”
El hijo del expresidente rechazó que exista alguna conducta que justifique la cancelación de su visa.
En la carta dirigida a Trump, sostuvo que la decisión carece de sustento y acusó a Rubio y Landau de actuar por motivos políticos.
López Beltrán calificó la medida como “politiquero y propagandístico, al estilo hitleriano” y aseguró que los funcionarios estadounidenses no cuentan con pruebas que acrediten algún acto ilegal o inmoral de su parte.
También calificó la cancelación como una “burda y perversa canallada” y cuestionó que quienes tomaron la decisión actúen, según su percepción, como funcionarios políticos y no como diplomáticos.
La postura del morenista contrasta con el argumento general expuesto por el Departamento de Estado, que sostiene que las visas son un privilegio condicionado al cumplimiento de determinadas reglas.
SHEINBAUM VE UN TRASFONDO POLÍTICO
La presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre el caso y consideró que la cancelación de la visa de López Beltrán tiene un componente político.
Sin embargo, la mandataria también ha señalado que el gobierno mexicano no tiene información que permita establecer que exista una investigación en México contra el hijo del expresidente derivada de esta situación.
El caso adquiere relevancia adicional porque López Beltrán dejó la dirigencia de Organización de Morena para concentrarse en sus aspiraciones políticas rumbo a 2027.
La cancelación ocurre, por tanto, mientras desarrolla actividades políticas en Tabasco y busca convertirse en candidato a diputado federal.
UNA MEDIDA SIN EXPLICACIÓN PÚBLICA
Uno de los puntos que mantiene abierta la controversia es que, mientras Washington ha explicado las causas generales por las que puede cancelar visas, no ha revelado públicamente cuál de esos criterios habría aplicado específicamente a López Beltrán.
Esta ausencia de información alimenta las dos interpretaciones enfrentadas.
El político mexicano sostiene que se trata de una represalia política y que no existe evidencia en su contra. Por su parte, Estados Unidos defiende un incremento generalizado en la aplicación de sus criterios migratorios y de seguridad, pero no ha explicado públicamente el expediente particular de López Beltrán.
Por ello, hasta ahora no puede establecerse, con la información pública disponible, si la cancelación obedeció a una infracción migratoria, un asunto relacionado con la ley estadounidense o una consideración de seguridad.
EL CASO ABRE OTRO FRENTE ENTRE MÉXICO Y EU
La disputa por la visa se suma a una relación bilateral marcada por diferencias en asuntos migratorios, seguridad y política.
El caso de López Beltrán también adquiere una dimensión política interna: mientras Morena respalda al hijo del expresidente, sus adversarios han utilizado la cancelación como un nuevo elemento para cuestionar al movimiento político fundado por López Obrador.
La polémica, sin embargo, permanece sin una respuesta clave: qué motivó exactamente a Estados Unidos a cancelar la visa de López Beltrán.
Mientras Washington no haga pública esa explicación, el caso seguirá atrapado entre dos versiones: la acusación de una decisión política y el argumento estadounidense de una política más amplia de revocación de visas.










































