Amnistía Internacional ha solicitado la disolución inmediata del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. La organización denunció violaciones graves y generalizadas a los derechos humanos cometidas por esta y otras agencias federales durante operativos de control migratorio en ciudades como Chicago, Mineápolis, Nueva Orleans y Washington.
Los hallazgos forman parte de su más reciente informe titulado ‘Teníamos silbatos, ellos tenían armas: Violaciones de Derechos Humanos en las operaciones de control migratorio de Estados Unidos y razones para abolir el ICE’, presentado este jueves.
UN SISTEMA DE DEPORTACIONES MASIVAS BASADO EN DISCURSOS DE ODIO
Según el informe, el gobierno encabezado por Donald Trump ha implementado un esquema de detenciones masivas impulsado por un discurso racista y xenófobo. La meta principal de esta estrategia es deportar al mayor número posible de personas migrantes, solicitantes de asilo y refugiadas.
Nadia Daar, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos, señaló que las violaciones documentadas buscan infundir temor en las comunidades afectadas:
“El historial del ICE de violaciones de los Derechos Humanos no es nada nuevo, pero nuestro informe muestra que muchos de estos abusos han alcanzado un peligroso nuevo nivel. Agentes federales enmascarados y armados atacando impunemente a personas en las calles no hacen que nuestras comunidades sean más seguras: ponen a todo el mundo en peligro”, afirmó Daar.
ABUSOS DOCUMENTADOS POR AMNISTÍA INTERNACIONAL
El documento detalla un patrón recurrente de abusos institucionales respaldados desde los niveles más altos del gobierno estadounidense. Entre las violaciones más graves documentadas por la organización destacan:
- Homicidios ilícitos y represión violenta contra protestas pacíficas.
- Detenciones arbitrarias, discriminatorias y en régimen de incomunicación.
- Posibles desapariciones forzadas y uso excesivo de la fuerza en la vía pública.
- Separación de familias y aplicación de perfiles raciales durante los operativos.
Por su parte, Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional, enfatizó que estas prácticas causan angustia psicológica profunda y daños de salud crónicos tanto en la niñez como en comunidades enteras.
RESISTENCIA COMUNITARIA Y EXIGENCIA DE ABOLICIÓN
Pese al clima de persecución, el informe resalta el papel crucial de las redes comunitarias de protección, las cuales se organizaron para documentar los abusos, protestar de manera pacífica y proteger a las familias vulnerables.
Amnistía Internacional concluyó que el ICE, desde su creación en 2003, ha carecido de mecanismos reales de supervisión y rendición de cuentas, por lo que la organización sostiene que la agencia no tiene solución y debe ser abolida por completo para construir un sistema migratorio centrado en el respeto a la dignidad humana.











































