Sus flores están hechas con harina y colorantes para alimentos, pero también con las tradicionales caritas que son parte fundamental de estos y otros panes del estado de Oaxaca.
En la Villa de Zaachila, el pan de muerto recuerda a aquellos seres queridos que ya fallecieron, pero que según la tradición vuelven cada año para pasar un momento con sus familiares a través de las ofrendas o altares.
Rubí Esmeralda Ramírez Santos es parte de la panadería Tía Ninfa, de la Villa de Zaachila. Desde el Día de Plaza de esta comunidad y en la panadería familiar, ofrece el tradicional pan para el Día de Muertos, tanto el conocido como criollo como el adornado. Este último, característico de Zaachila, pero que con la temporada tiene que enfrentar el incremento en el precio de los insumos, principalmente del huevo, el azúcar y la manteca o la mantequilla.
EL HORNO DE LEÑA
En su familia, todavía se acostumbra hornear el pan con leña, lo que también aporta una textura e incluso un sabor distinto al que se adquiere en los hornos de gas.
Rubí cuenta que por la temporada, los ingredientes han subido de precio, lo que obliga a buscar la manera de mantener los precios de la panadería sin sacrificar tanto las ganancias, pero siempre conservando la calidad del producto.
Así como el pan decorado y el criollo (ambos con caritas), la panadería también ofrece el pan de yema que se suele vender más en la ciudad de Oaxaca. Igualmente, ante las peticiones de algunos clientes, han tenido que elaborar panes similares a los de la Ciudad de México y que también se conocen como pan de muerto.
EL PAN CRIOLLO MEJOR QUE EL POLKA

El pan criollo o el criollo adornado o decorado es propio de la Villa de Zaachila, explica. En tanto, el pan de la Ciudad de México es conocido como polka.
Para el pan criollo adornado o decorado, Rubí explica que se utiliza harina, almidón, agua y colorante en la decoración, la que es en forma de flores que representan al cempasúchil o a la borla (cresta de gallo), aunque también es por el gusto de adornar con colores intensos.
Las caritas, aclara, son hechas en Miahuatlán de Porfirio Díaz, comunidad que elabora estas piezas que también les solicitan en otros municipios de Oaxaca para el pan de Día de Muertos.
Los panes de mayor tamaño son para los difuntos adultos, mientras que los más pequeños son para los “angelitos” o difuntos niños o bebés, señala.
ABARROTAN EL DÍA DE PLAZA

Este jueves, en la Villa de Zaachila se realizó el tradicional día de plaza, en el que se ofertaban flores, frutas, panes y diversos productos para las ofrendas que son tradicionales de las fiestas de Todos Santos, Fieles Difuntos o Día de Muertos.
En esta plaza acostumbran llegar productores de los valles centrales que en estos días ofrecen jícamas, cacahuates, copal, calaveras de azúcar, flores de cempasúchil, cañas, entre otros.




































