Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) asestaron un contundente golpe a la delincuencia organizada al lograr la captura de cuatro presuntos integrantes de una sofisticada banda dedicada al robo de viviendas con violencia. El grupo criminal, que mantenía en jaque a la ciudadanía en las regiones de Valles Centrales y la Mixteca, operaba mediante un meticuloso esquema de inteligencia para saquear residencias de alta plusvalía.
RADIOGRAFÍA DE LA BANDA DEL “JETTA NEGRO”
La detención de la célula delictiva se logró tras una serie de indagatorias de gabinete y campo coordinadas por el personal de la Unidad Especializada en Delitos Patrimoniales e Interpersonales, adscrita a la Comandancia General del Sector Valles Centrales de la AEI. Los detenidos fueron plenamente identificados como Jorge E. T., de 44 años; Abel C. C., de 35; Iván Moisés S. H., de 42, y Nora María C. M., de 36 años de edad, todos ellos originarios del estado de Chiapas.
De acuerdo con el informe oficial emitido por el coordinador de la corporación, Jaciel Salvador Vásquez Castro, las indagatorias iniciaron tras acumularse diversas denuncias que apuntaban al avistamiento recurrente de un automóvil Volkswagen tipo Jetta, color negro, en las inmediaciones de los inmuebles afectados. No obstante, las autoridades precisaron que un quinto integrante de la organización logró burlar el cerco policial y se presume que se encuentra prófugo de la justicia, refugiado en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
INTELIGENCIA CRIMINAL EN ZONAS RESIDENCIALES

El modus operandi de esta organización delictiva destacaba por su nivel de planeación. Los sospechosos viajaban de forma constante desde Chiapas hacia el territorio oaxaqueño. Una vez instalados, realizaban minuciosos recorridos de vigilancia fija y móvil en zonas residenciales exclusivas. El objetivo de este espionaje era recabar información precisa sobre los movimientos habituales de los residentes, sus horarios laborales de entrada y salida, así como los puntos ciegos en los sistemas de seguridad privada y bardas perimetrales de los inmuebles bajo observación.
Para mimetizarse con el entorno y no levantar sospechas entre los vecinos o vigilantes privados, los delincuentes utilizaban en algunas ocasiones vehículos de alta gama rentados. Una vez que detectaban que la residencia se encontraba completamente vacía, ingresaban de manera violenta para apoderarse de cuantiosos botines que consistían en dinero en efectivo, joyas de oro, relojes de marcas internacionales, aparatos electrónicos de última generación y escrituras o documentos de valor.
SU MAPA DE ATRACOS EN OAXACA
Las investigaciones ministeriales de la Fiscalía General del Estado lograron ligar de manera directa a la banda del “Jetta negro” con una oleada de robos residenciales perpetrados en sectores específicos. Entre las zonas afectadas se encuentran los parajes de La Chigulera y la agencia de San Felipe del Agua en la capital oaxaqueña, así como la céntrica colonia Reforma. Asimismo, se les atribuyen atracos bajo el mismo patrón delictivo en los municipios conurbados de Santa Lucía del Camino, Tlacolula de Matamoros y en la región Mixteca en Asunción Nochixtlán.
La captura se concretó mediante un despliegue táctico de la AEI, respaldado por el monitoreo en tiempo real y el cruce de datos tecnológicos proporcionados por el Centro de Control, Comando, Comunicación, Coordinación e Inteligencia (C5i), cuyas cámaras de videovigilancia vial permitieron seguir la ruta de los presuntos hampones.
Las cuatro personas quedaron a disposición de la autoridad judicial correspondiente, donde se determinará su situación jurídica e imputación de delitos específicos en las próximas horas. En tanto, las fiscalías de Oaxaca y Chiapas mantienen un canal de colaboración abierto para rastrear y capturar al quinto implicado y localizar los predios donde presuntamente resguardaban o comercializaban los objetos robados.



































