OAXACA DE JUÁREZ, OAX. — Una nueva ofensiva política desde Teherán apunta directamente contra Washington. Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, llamó a los países del golfo Pérsico a desconfiar de Estados Unidos y lanzó una dura advertencia sobre el futuro de la potencia norteamericana.
Durante una entrevista con Al Jazeera, Rezaei afirmó que “la economía estadounidense se encamina hacia el colapso” y sostuvo que la influencia de Washington en Medio Oriente será considerablemente menor durante los próximos años.
“Estados Unidos y Trump acabarán marchándose”, declaró el funcionario iraní, quien agregó que Irán y las naciones árabes continuarán en la región.
“En la próxima década, Estados Unidos no será lo que es hoy”, aseguró.
Las declaraciones constituyen la valoración política de un alto funcionario iraní y se producen en medio de una etapa de fuertes tensiones entre Teherán, Washington e Israel.
TEHERÁN QUIERE CAMBIAR LAS REGLAS DEL GOLFO
Rezaei no se limitó a cuestionar a Estados Unidos. También presentó una propuesta para transformar la relación entre los países que rodean el golfo Pérsico.
El general planteó que las ocho naciones ribereñas deberían actuar como “una sola familia” y avanzar hacia mecanismos de cooperación económica, inversiones conjuntas y mayores vínculos comerciales.
Su propuesta contempla incluso la posibilidad de crear, en el futuro, un mercado común y una moneda compartida.
La iniciativa colocaría a Irán como uno de los impulsores de una estructura económica regional menos dependiente de Washington, aunque convertirla en realidad requeriría superar diferencias políticas y estratégicas profundas entre los propios países del Golfo.
IRÁN SE PRESENTA COMO ESCUDO DE LOS PAÍSES ÁRABES
En otro de los pasajes más contundentes de la entrevista, Rezaei sostuvo que la resistencia iraní frente a Estados Unidos e Israel no habría beneficiado únicamente a Teherán.
“Israel habría atacado a todas las naciones árabes, con el respaldo de Estados Unidos”, afirmó.
El funcionario agregó que Irán defendió su territorio, pero que esa resistencia también habría favorecido a sus vecinos árabes.
Se trata de una interpretación política de Teherán sobre el conflicto regional, mediante la cual el gobierno iraní busca presentar su confrontación con Israel y Estados Unidos como una defensa de intereses más amplios en Medio Oriente.
CRÍTICA A LOS ALIADOS DE WASHINGTON
Rezaei también arremetió contra los gobiernos árabes que mantienen estrechos vínculos con Estados Unidos e Israel.
Aseguró que Teherán ha intentado fortalecer sus relaciones con los países vecinos, pero cuestionó que algunos gobiernos prefieran reunirse con autoridades israelíes y con mandos militares estadounidenses.
El funcionario recordó una iniciativa impulsada por Irán y Omán, mediante la cual se habría invitado a Irak y a otros cinco países de la región a participar en un acuerdo relacionado con una nueva ruta marítima en el estrecho de Ormuz.
Según su versión, los demás Estados ribereños no acudieron a la ceremonia y posteriormente algunos de ellos viajaron a Alemania para reunirse con representantes israelíes y del Comando Central estadounidense.
ORMUZ: EL PUNTO QUE PUEDE SACUDIR AL MUNDO
Detrás de las declaraciones existe un escenario estratégico mucho más amplio: el estrecho de Ormuz.
La vía marítima representa un punto crítico para el comercio energético internacional. Por ello, cualquier incremento de las tensiones en la zona puede tener consecuencias que van mucho más allá de Irán y sus vecinos.
Teherán ha utilizado el estrecho como una de sus principales cartas de presión frente a Washington, mientras que Estados Unidos mantiene una presencia militar relevante en la región.
El enfrentamiento, por tanto, no se limita a declaraciones políticas. También involucra rutas marítimas, energía, seguridad regional y alianzas militares.
DEL ENEMIGO DE AYER AL VECINO DE MAÑANA
Rezaei recordó además que las relaciones entre Irán y los países árabes han atravesado distintas etapas.
Mencionó el respaldo que algunos gobiernos árabes brindaron a Saddam Hussein durante la guerra entre Irak e Irán y señaló que, posteriormente, los vínculos regionales volvieron a mejorar.
Entre los ejemplos citó el acuerdo estratégico alcanzado entre Irán y Arabia Saudita en China, mediante el cual ambos países restablecieron sus relaciones diplomáticas.
Para Teherán, ese antecedente demuestra que las diferencias regionales pueden ser superadas mediante acuerdos políticos y económicos.
EL MENSAJE DE TEHERÁN A WASHINGTON
El discurso de Rezaei combina una advertencia contra Estados Unidos con una invitación a los países árabes para profundizar su cooperación con Irán.
Pero detrás de la retórica existe una disputa concreta por la influencia regional.
Washington mantiene alianzas estratégicas con varios gobiernos del Golfo, mientras Teherán intenta ampliar sus relaciones económicas y diplomáticas con sus vecinos.
Por ahora, la propuesta iraní de una moneda y un mercado común permanece como un planteamiento político, mientras que las diferencias entre los países de la región continúan siendo significativas.
Lo que sí deja claro el mensaje de Rezaei es que Teherán pretende disputar a Washington el futuro político, económico y estratégico del golfo Pérsico, en una región donde cada movimiento puede tener repercusiones internacionales.








































