La cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, elevó este jueves la tensión política en torno a su figura y abrió un nuevo frente en la relación entre México y Estados Unidos.
López Beltrán informó que recibió la notificación de la medida por instrucciones de Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado, y Christopher Landau, subsecretario de esa dependencia. En respuesta, dirigió una carta al presidente Donald Trump en la que calificó la decisión como un acto “politiquero y propagandístico” y cuestionó que exista sustento legal o evidencia en su contra.
UNA MEDIDA SIN EXPLICACIÓN PÚBLICA
El caso ocurre en un contexto más amplio de cancelaciones de visas a políticos mexicanos. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, más de 50 funcionarios y figuras políticas, en su mayoría vinculadas con Morena, han perdido este documento desde 2025.
Entre los nombres señalados se encuentran la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, además de alcaldes de municipios fronterizos.
Sin embargo, uno de los principales cuestionamientos alrededor de estas medidas es la falta de explicaciones públicas individualizadas por parte del Departamento de Estado estadounidense. Hasta ahora, no se han dado a conocer las razones específicas que llevaron a cancelar cada visa.
Esa ausencia de información deja espacio para interpretaciones políticas, aunque también impide establecer, con base en evidencia pública, si las decisiones obedecen a investigaciones, criterios migratorios o consideraciones de seguridad.
LÓPEZ BELTRÁN ARREMETE CONTRA RUBIO Y LANDAU
En su carta, fechada el 13 de agosto en Teapa, Tabasco, López Beltrán negó que existan elementos que acrediten conductas ilícitas o inmorales de su parte.
“No cuentan con ninguna prueba contra mi persona”, sostuvo al referirse a Rubio y Landau, al tiempo que aseguró que su trayectoria pública y privada ha estado guiada por los principios que, dijo, recibió de sus padres.
El tono de la misiva subió considerablemente cuando acusó a ambos funcionarios estadounidenses de comportarse como “jefes de pandillas” y los señaló por supuestamente intervenir y agraviar a otros países.
También calificó la cancelación de su visa como una “burda y perversa canallada” y utilizó una comparación con el régimen nazi para cuestionar el proceder de las autoridades estadounidenses.
Más allá del lenguaje utilizado, la controversia coloca nuevamente sobre la mesa una pregunta central: ¿cuáles son las razones concretas detrás de la cancelación de la visa y qué elementos sustentan la decisión?
PIDE A TRUMP REVISAR A SUS FUNCIONARIOS
López Beltrán planteó directamente a Trump si tenía conocimiento de la cancelación de su visa. Si el mandatario estaba enterado, cuestionó que pudiera considerarse una decisión prepotente; si no lo estaba, sugirió que la medida podría responder a una supuesta animadversión contra Morena y sus dirigentes.
A partir de esa segunda posibilidad, pidió al presidente estadounidense considerar la destitución de Rubio y Landau, a quienes acusó de actuar como integrantes de una camarilla y no como funcionarios de Estado.
El reclamo también incluyó una advertencia sobre el vínculo entre ambos países. López Beltrán sostuvo que la relación México-Estados Unidos no debería estar marcada por la hipocresía y defendió la necesidad de mantener el respeto entre naciones.
LA CONTROVERSIA POLÍTICA EN TABASCO
La cancelación de la visa ocurre mientras López Beltrán mantiene actividad política en Tabasco con miras a las elecciones de 2027.
En mayo dejó la Secretaría de Organización de Morena para concentrarse en sus aspiraciones de obtener una candidatura a diputado federal por el Sexto Distrito Electoral de Tabasco, integrado por Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa.
Su actividad política ya ha generado cuestionamientos de partidos opositores. El bloque Juntos por Tabasco, integrado por el PRI y Somos México, así como Movimiento Ciudadano, ha señalado presuntos actos anticipados de campaña.
Movimiento Ciudadano incluso presentó una denuncia ante el Instituto Nacional Electoral por este motivo.
López Beltrán ha rechazado las acusaciones y sostiene que sus recorridos por el estado tienen como finalidad informar a la población.
RECHAZA SEÑALAMIENTOS SOBRE HUACHICOL
A la disputa política se suman acusaciones que lo relacionan con actividades de huachicol y con la supuesta propiedad de empresas y bienes.
Los señalamientos fueron difundidos por actores de oposición, pero López Beltrán los ha negado de manera categórica.
En una entrevista publicada el 11 de agosto, cuestionó la magnitud de las cifras que le atribuyen supuestas ganancias provenientes de esa actividad y exigió pruebas.
“¿Y las pruebas?”, planteó al referirse a la versión que le atribuye ganancias por 55 mil millones de dólares.
También rechazó ser propietario de las empresas y propiedades que se le han atribuido y calificó esas versiones como “una locura” y “una calumnia”.
El político atribuyó parte de los ataques a su apellido y a su cercanía con el movimiento encabezado por su padre. Según su versión, el objetivo sería afectar la imagen de López Obrador y de la llamada Cuarta Transformación.
UNA DISPUTA QUE TRASCIENDE LA VISA
La cancelación del documento migratorio estadounidense ocurre, por tanto, en medio de una combinación de factores: la política interna de Morena, las aspiraciones electorales de López Beltrán, acusaciones de oposición y una relación bilateral cada vez más sensible.
Por ahora, las acusaciones de ambas partes permanecen en terrenos distintos: mientras López Beltrán exige pruebas sobre los motivos de la decisión estadounidense, sus adversarios políticos mantienen señalamientos que él también rechaza.
La falta de información oficial detallada sobre las causas de la cancelación impide establecer públicamente si existe una investigación detrás de la medida o si se trata de una decisión sustentada en criterios que el gobierno estadounidense no ha hecho públicos.
Lo que sí resulta evidente es que el caso añade un nuevo episodio de tensión política alrededor de López Beltrán y coloca nuevamente su nombre en el centro de la discusión pública, justo cuando busca consolidar su proyecto político en Tabasco.









































