Luego de que en los últimos años los conflictos acabaron con el cierre del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) y el gobierno estatal abrió en su lugar el Museo de Arte Contemporáneo y de las Culturas Oaxaqueñas (MACCO), este fin de semana el MACCO será sede de la premiación de la edición 20 de la Bienal de Pintura Rufino Tamayo. El certamen, más conocido como Bienal Tamayo, se realizaba con el extinto MACO.
Sin embargo, la extinción de este museo que operó la asociación civil Amigos del MACO generó retrasos en la bienal. La edición 19 de la misma se emitió en 2020 y la exposición itinerante se efectuó en 2022, año en que también se esperaba la nueva convocatoria, pero esta se emitió en 2024. Es decir, dos años después de lo esperado.
Ahora, tras darse a conocer los resultados en el mes de mayo, la Secretaría de Cultura federal y su homóloga estatal, además de la Fundación Olga y Rufino Tamayo premiarán este viernes a las y los ganadores del certamen.
La ceremonia está programada para las 18:00 horas de este viernes 23 de agosto, en el Museo de Arte Contemporáneo y de las Culturas Oaxaqueñas (MACCO). Ahí se informará de las 40 piezas seleccionadas y de las y los ganadores de los primeros lugares. Además de la exposición itinerante que generalmente se realiza en cada edición del certamen.
En 2022, según información del sitio web de la bienal, este certamen ha seguido vigente después de 40 años y hasta ese año había aportado 57 obras pictóricas a la colección del entonces Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca. Ahora, tal colección es parte del MACCO.
“El propósito de Rufino Tamayo al fundar la Bienal de Pintura fue promocionar y fortalecer las expresiones pictóricas del país. En este sentido, el certamen continúa con dicho propósito y contribuye con la exploración de los artistas en innovar y ofrecer diversas aproximaciones a esta disciplina, manteniendo espacios para la exposición y reflexión de las obras creadas en este soporte”, señala la bienal.
Asimismo, destaca que “a través de este certamen se evidencia cómo el ejercicio pictórico contemporáneo responde a su contexto inmediato -y mediático- desde las diversas formas de producción visual, pero también desde los acontecimientos externos que lo rodean. Es por ello que la tradición y la investigación mismas de la pintura de la segunda mitad del siglo XX se suman a ese continuo histórico del arte en el México actual”.











































