“La piedad”, obra maestra de Miguel Ángel, fue creada hace más de cinco siglos. Hoy, la imagen en mármol de una madre y su hijo, en este caso de la virgen María y Jesucristo, cobra un nuevo significado en la interpretación de Federico Kampf, quien presenta la exposición “Origen” en la ciudad de Oaxaca.
Aquella mujer es ahora una madre buscadora que ha encontrado al hijo desaparecido, pero junto a ambos está también una escena que muestra la crisis de las desapariciones en México. Una sobre la cual se estiman más de 135 mil personas desaparecidas, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La noticia sobre el hallazgo de una hielera con restos humanos marcó la pauta para que el artista originario del estado de México (1981) recreara esa escultura del Renacimiento, pero con un significado actual y desde la pintura.
Hacía tiempo que Kampf buscaba la oportunidad de recrear la obra y la crisis de las desapariciones se convirtió en el tema que central de su propuesta, la cual comparte por primera vez al público a través de la exposición “Origen”, que reúne pintura y escultura.

En entrevista, el autor comparte que el arte tiene que cuestionar, de lo contrario, solamente es un diseño. También señala que el artista tiene que ser auténtico y comprometido con su quehacer.
“Si eres auténtico, la obra proyecta y, curiosamente, se vende más, porque el coleccionista y la gente que tiene cierta sensibilidad, nota esta autenticidad”, señala el también muralista, autor de obras que se han exhibido en México y en el extranjero.
El también filósofo cuenta que “La fortuna”, nombre de su versión de “La piedad”, refleja una situación que al mismo tiempo es desgracia, pero también un alivio.
“Desarrollando la obra, me di cuenta que esta mujer no solo había encontrado a su hijo muerto, que es una desgracia en sí misma, sino que, por lo menos, en este país surrealista en el que estamos, lo había encontrado. Ella es afortunada, de una manera muy irónica y surrealista”.
Kampf subraya que hablar de las desapariciones a través de su trabajo surgió de un interés genuino, aunque también espera que como en esta y las demás obras de la exposición sea el espectador quien dé su propia lectura.
En “Origen”, Kampf reúne pintura y escultura, dos de las disciplinas que ha desarrollado en su carrera a la par del muralismo. Para esta exposición ha traído 8 obras holográficas, en las que juega con la perspectiva. Además de 7 esculturas.
En algunas, comparte su interpretación de obras icónicas de la historia del arte, como “El nacimiento de Venus”, también propuestas en las que vuelve al origen del arte para hacer propuestas propias desde la mirada filosófica.







































