La experiencia de dejar una comunidad wixárika para estudiar en la universidad se convirtió en el punto de partida de Caminares que germinan en la jícara sagrada, largometraje documental con el que la realizadora Norma Delia Robles Carrillo visibiliza las historias de cuatro mujeres indígenas que se abren camino en la educación superior sin renunciar a su identidad.
El proyecto es uno de los beneficiarios del Estímulo a la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (ECAMC) 2026, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), apoyo que acompaña a cineastas de pueblos originarios y comunidades afrodescendientes en las distintas etapas de desarrollo y producción de sus obras.
En entrevista, Robles Carrillo explica que el documental nace de su experiencia personal como mujer wixárika y estudiante universitaria y de la necesidad de que las historias de las mujeres indígenas sean narradas desde sus propias voces.
“Ellas han logrado abrir camino en la educación superior, mostrando que estudiar también es un acto de resistencia, memoria y transformación comunitaria”, afirma la entrevistada.
Las protagonistas del documental son Citlalli, quien representa el liderazgo político comunitario; Inocencia, vinculada con la creación y la tradición musical; Zenaida Pérez Gutiérrez, defensora de los derechos humanos y la autonomía de los pueblos, y Olivia Reséndiz González, promotora de la poesía, la literatura y la educación en lengua otomí.
A través de dichas historias, la realizadora muestra cómo el conocimiento académico convive con los saberes comunitarios y fortalece la identidad de los pueblos originarios.
El título del proyecto, explica la entrevistada, se liga a la cosmovisión wixárika: “El caminar representa el recorrido de la vida y la jícara simboliza el conocimiento, la memoria y la espiritualidad dentro de la cosmovisión wixárika. Germinar significa crecimiento, transformación y esperanza; reconocer que, aunque atravesemos tempestades, la semilla termina floreciendo”.
Robles Carrillo, originaria de la comunidad de Mesa del Tirador, en el municipio de Bolaños, Jalisco, explica que una de las motivaciones del documental es retratar desde el interior las experiencias de las mujeres indígenas, alejándose de las miradas externas que, considera, con frecuencia reducen o folclorizan sus historias.
“Muchas veces las historias de las mujeres de pueblos originarios no son contadas por nosotras mismas. Al pertenecer a una comunidad puedo retratar desde adentro lo que sucede y dar voz a las propias participantes desde cómo viven sus procesos”, señala.
La cineasta recuerda que el acceso a la universidad implica múltiples desafíos para jóvenes provenientes de comunidades indígenas: las largas distancias, las barreras económicas y lingüísticas, así como el esfuerzo de familias que destinan gran parte de sus recursos para que uno de sus integrantes pueda estudiar.
Caminares que germinan en la jícara sagrada se encuentra en etapa de desarrollo: el proyecto comenzó en 2021 y durante varios años el equipo financió con recursos propios los primeros registros audiovisuales, mientras buscaba consolidar la propuesta.
El respaldo del ECAMC, afirma, representa una oportunidad para concluir el documental y fortalecer el registro audiovisual de las lenguas, los saberes comunitarios y las trayectorias de mujeres indígenas que hoy ocupan espacios académicos, artísticos y de liderazgo social.
“El apoyo es muy significativo porque me permite seguir investigando, documentando y dando espacio a historias muy valiosas. También permite registrar la lengua, la cultura y los saberes comunitarios de estas cuatro regiones, así como las trayectorias de mujeres que han abierto camino para las nuevas generaciones sin perder el vínculo con su identidad”, destaca.
La directora espera que el documental contribuya a transformar la percepción sobre los pueblos originarios y genere una reflexión en torno a las dificultades que enfrentan quienes buscan acceder a la educación superior desde contextos comunitarios.
“Espero que quienes vean el documental comprendan que detrás de cada estudiante indígena existe una historia de esfuerzo, de comunidad y de resistencia. También deseo que inspire a otras jóvenes indígenas a continuar sus estudios y reconocer el valor de su identidad”, expresa.
Robles Carrillo subraya que Caminares que germinan en la jícara sagrada es también una forma de devolver a su comunidad parte de lo que ha recibido durante su formación personal y profesional.
“Representa unir dos dimensiones importantes de mi vida: mi identidad como mujer wixárika y mi formación académica. Es una forma de devolver a mi comunidad y a otras mujeres un espacio donde nuestras historias sean escuchadas con respeto y dignidad. Las mujeres indígenas no solo estamos llegando a la universidad, también estamos transformando los espacios académicos desde nuestras propias formas de conocer”, concluye.









































