Uriel de Jesús Santiago Velasco
En Oaxaca, las pérdidas no se viven en soledad, sino en comunidad. A través del ritual, la muerte deja de ser un hecho individual para transformarse en un acto colectivo donde convergen dolientes, amigos y vecinos. Como explica Margo Glantz en su novela El Rastro, “los velorios tienen algo de acontecimiento social”, son reuniones donde la pena se entrelaza con la conversación, la comida y el canto.
Pues, así como en los grandes sucesos de la vida, la pérdida también convoca al encuentro, a una coreografía en la que cada quien desempeña su papel– el que vela, el que reza, quien cocina, quien canta–. Por ello no es extraño que, en esta sociedad, los panteones sean tan importantes como los mercados o los templos.
Rituales de la vida y de la muerte recorre ocho años (2017-2025) del trabajo de Jocelin Ortiz (San Pedro Mixtepec, Oaxaca, 1998), fotógrafa documental que ha encontrado en su cámara una forma de capturar el duelo. Su proyecto nació sin proponérselo, la madrugada en que murió su primo Jaciel, a los dieciocho años. Con su mirada paciente, Ortiz documentó funerales, muerteadas y carnavales hasta lograr un corpus de fotografías que restituyen el sentido profundo del rito, de ese instante en que la ausencia se transforma en memoria compartida, y el dolor, en una forma luminosa de estar juntos.

En la fotografía mexicana, hay una larga tradición de artistas que han retratado a la muerte, desde los “Angelitos” de Graciela Iturbide a las calaveras de azúcar de Manuel Álvarez Bravo, de la nota roja de Enrique Metinides a la calaca en el espejo de Yolanda Andrade. Pero en la obra de Jocelin Ortiz la muerte se mira como una crónica a destiempo, íntima y coral, donde la fotógrafa observa lo cotidiano del adiós.
Con su lente angular, Ortiz se aproxima a quienes viven el duelo. La veintena de piezas que integran esta muestra, nos recuerdan que la vida y la muerte caminan juntas, una sosteniendo a la otra. La exposición incluye también una escultura —La máscara de la vida y la muerte— realizada en técnica de afelpado de aguja, que extiende al terreno material el diálogo entre lo perecedero y lo que permanece.
Durante años, Jocelin Ortiz guardó este archivo por considerarlo “sensible”. Hoy lo comparte como una ofrenda. Sus retratos pertenecen a una tradición viva de la fotografía oaxaqueña, pero su tono es único, son piezas raras –como ella misma las llamaba–, porque son capaces de mirar cara a cara lo que muchos evitamos. Y allí en esa rareza encuentran su fuerza. En esos rituales tan distintos e iguales está la verdad universal de la muerte.
@Urieldejesus02

Para saber:
- Jocelin Ortiz (San Pedro Mixtepec, 1998) es una fotógrafa documental y artista visual que comenzó su formación con talleres de fotografía documental en Oaxaca en 2017.
- “Rituales de la vida y de la muerte” es su segunda exposición individual.
- La exposición estará abierta al público en la Fundación Bustamante Vasconcelos, hasta la primera semana de diciembre 2025.
- La muestra recibió buenas críticas de la fotógrafa española Cristina García Rodero, quien la visitó la semana pasada durante su paso por la Ciudad de Oaxaca.











































