La historiadora y especialista en arte popular Cándida Fernández de Calderón apeló a la colaboración entre marcas y comunidades indígenas o afromexicanas, así como en el respeto al patrimonio, como pilares para promover y proteger el arte popular.
Quien por más de 30 años trabajó en Fomento Cultural Banamex y sigue asesorando a la institución, señala que ante los riesgos de plagios o apropiaciones culturales es necesario que las marcas y empresas interesadas en el patrimonio cultural de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanos piensen en colaboraciones basadas en el respeto.
“Creo que hay que procurar el entusiasmo y gusto por lo mexicano y el arte popular, no hay que cohibirlo, pero sí encauzarlo bien con buenas prácticas de colaboración, que ya se están haciendo muchas. Así como han habido algunas que se han salido de lo más correcto ya empiezan a haber muchas muy correctas que están trabajando con las comunidades”, expresó en entrevista la también curadora, investigadora y presidenta de World Crafts Council México.
Este lunes, durante su participación en la edición Casa Hecho Oaxaca, edición Ofrenda y Herencia, Fernández expresó que lo que hay que hacer es que el interés en los valores del arte popular mexicano se encauce en una relación de respeto y equidad.
La ex directora de Fomento Cultural Banamex recordó que incluso la legislación indica que se tiene que dar una relación de respeto y agradecimiento con los pueblos y las comunidades indígenas y afromexicanas.
Incluso, dijo, en Fomento Cultural ya se logró una colaboración con Ralph Lauren, luego de una mala experiencia.
“Creo que sí se pueden normar y encauzar bien estas colaboraciones porque es muy atractivo el arte popular mexicano, pero tenemos que buscar la forma de que sea una colaboración justa y equitativa”.
De parte de las autoridades frente a los plagios y apropiaciones culturales, Fernández consideró que hasta ahora han estado al pendiente de los casos. Por ejemplo, con la senadora Susana Harp y la Secretaría de Cultura federal para generar también algunas colaboraciones enmarcadas en el respeto.
Recientemente, el arte popular de Oaxaca ha estado envuelto en nuevos casos de plagio y apropiaciones culturales, las cuales han derivado en exigencias de respeto y reparación del daño de parte de las comunidades indígenas afectadas y de las autoridades estatales y federales.
Entre estos casos están el plagio de Adidas hacia huaraches tradicionales mexicanos que se elaboran en Villa Hidalgo Yalálag. Asimismo, con el plagio de los bordados del Istmo de Tehuantepec en una prenda comercializada en la plataforma Shein. En ambos casos, ya se logró la disculpa pública y se avanza en la reparación del daño.











































