Estudió Ciencias de la Comunicación y ha forjado una trayectoria en ese campo; sin embargo, sus anhelos por hacer algo más por su comunidad y estado la llevaron a incursionar en las ciencias exactas. Pero también a unir los conocimientos de lo social con ese ámbito hasta lograr iniciativas de desarrollo económico para las mujeres de su natal Zoquitlán.
Hilda Nayeli Cortez es originaria de Río Seco, Santa María Zoquitlán, Oaxaca, y siempre le ha gustado el campo, el dar a conocer a las comunidades. En el ámbito de la comunicación podía proyectar a su población a través de un reportaje, que también ayudaría en la difusión, pero quería hacer más.
“Mi interés es Oaxaca, me gusta aprender para colaborar con las comunidades de Oaxaca”, comenta la especialista que recientemente obtuvo su doctorado en Ciencias de la Economía Social Solidaria con especialidad en turismo rural por la Universidad Autónoma Chapingo.
“Todo el tiempo que he trabajado en investigación me ha gustado aplicarlo. Yo no concibo la ciencia si no tiene una aplicación directa con las comunidades y que se apoye y trabaje con ellas. Para mí, ciencia y comunidad van unidas y que tenga un aporte social y que sea directo. Si propongo una cosa, la aplicamos y vemos si funciona, y si no, volvemos a ver en dónde nos equivocamos para mejorarlo y que realmente sirva”, expresó.
Hilda egresó de comunicación en 2007 y 10 años después consiguió la maestría en Gestión de Proyectos para el Desarrollo Solidario, en la línea de trabajo Seguridad e inocuidad alimentaria, por el Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional, unidad Oaxaca (CIIDIR), IPN.
Fue en la maestría cuando prácticamente dio un cambio radical en su trayectoria, pues tuvo que aprender de agroindustrias, hacer formulaciones, aprender de normas sobre alimentos, a empezar de cero.

Sin embargo, su tenacidad le permitió lograr este paso, durante el cual también desarrolló proyectos propios como su empresa. A sus 41 años, la oaxaqueña sigue su formación en este campo, pero siempre vinculada con las comunidades.
Hace unos años, como parte de su doctorado, emprendió un proyecto en la Costa oaxaqueña, pero los estragos del huracán Agatha la obligaron a cambiar la iniciativa de turismo vivencial en Pluma Hidalgo. Tras la pérdida de cultivos de café, se optó por agroindustrias, un plan de recuperación agro forestal y un proyecto turístico relacionado con las aves y las mariposas.
A propósito del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se celebra cada 11 de febrero, Hilda subraya que la ciencia es para ella el trabajar en conjunto con la comunidad.
“La ciencia son conocimientos que se hacen desde un laboratorio con mucha infraestructura o con las mismas comunidades en el campo, en las zonas de cultivo y junto con la gente porque la gente conoce sus espacios. Es una unión de conocimientos porque nosotros no podemos llegar y decir que conozca esto y vamos a hacer cambios. A veces no funcionan porque no tomamos los conocimientos que la gente ya tiene”, apunta.
Asimismo, refiere que a veces las comunidades solamente necesitan “un pedacito de la parte de investigación” para seguir por su cuenta.
ESTEREOTIPOS Y FALTA DE APOYOS
Hilda considera que hay suficientes mujeres en las ciencias, aunque todavía persisten los estereotipos y obstáculos que limitan su desarrollo. Además de que también observa y los gobiernos redujeron el presupuesto para ciencia y tecnología.
Para ella, el seguir en este camino es también una manera de alentar a las nuevas generaciones como sus sobrinas, a seguir estudiando e incursionar en campos que generalmente se asocian con los hombres.
“Seguimos preparándonos, pero la sociedad todavía necesita transformarse”, apunta una de las ganadoras del premio nacional “Dip. Francisco J. Mújica” sobre desarrollo rural sustentable y la soberanía alimentaria. LXIV Legislatura de la Cámara de diputados y reconocida en 2024 con el galardón “Mujeres Creadoras de Ciencia” por el ayuntamiento de Oaxaca de Juárez.











































