Aun cuando se ha avanzado en la reglamentación para regular las terrazas comerciales, este tipo de estructuras y negocios siguen siendo un problema en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca, una zona considerada patrimonio mundial de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Fue en agosto pasado cuando el cabildo aprobó las más recientes reformas al Reglamento de Aplicación del Plan Parcial del Centro Histórico en materia de terrazas. Sin embargo, hasta octubre el edil señaló que los propietarios de los negocios no habían acudido para regularizarse. Incluso a pesar de que en septiembre estas reformas fueron presentadas ante empresarios en el palacio municipal.
IGNORAN AL PRESIDENTE MUNICIPAL
Esta semana, a través de un video en su redes sociales, la administración que preside Raymundo Chagoya Villanueva volvió a llamar a las y los propietarios de las terrazas comerciales a regularizarse. Hasta mediados de este año, la autoridad estimó en aproximadamente 500 las terrazas comerciales, las cuales operan principalmente en el centro histórico y colonias cercanas.
Así como las terrazas, otro de los problemas pendientes por atender o regularizar son los recorridos de celebración que se autodenominan calendas, pero que no lo son por ser ajenos a las celebraciones católicas en que se acostumbran estas actividades. Tales recorridos que se hacen en aniversarios, congresos, graduaciones y demás festejos provocan caos vehicular y afectaciones al tránsito peatonal en el centro de la ciudad.
Chagoya Villanueva detalló que como estos pendientes, el cabildo tiene que trabajar sobre la regulación de los alojamientos temporales, más conocidos como Airbnb. También respecto a la contaminación de la infraestructura sanitaria por la grasa que vierten los negocios en el centro de la ciudad y el tránsito de los vehículos pesados y de servicios de gas y agua potable.
Este 11 de diciembre, el centro histórico de la ciudad de Oaxaca cumple 38 años con la declaratoria de patrimonio mundial, un reconocimiento que comparte con la zona arqueológica de Monte Albán. A propósito del aniversario, el regidor de Centro Histórico, Antonio Álvarez Martínez llamó a proteger el legado cultural de esta zona, así como a quienes mantienen viva está cultura y el patrimonio. También llamó a que la denominación de patrimonio mundial no se convierta en un pretexto para privatizar o desplazar a quienes son el alma viva de la cultura.











































