Pasajeros de la unidad A-586 del transporte urbano vivieron una situación de alto riesgo luego de que el vehículo presuntamente sufriera una falla mecánica en los frenos, obligando al conductor a dirigirse hacia el camellón central de la avenida Venus en la colonia Estrella, para intentar detener su avance.
Por una presunta falla mecánica, un urbanero terminó estampando su unidad contra el camellón para lograr detenerla. Los hechos ocurrieron sobre la calle Venus, en la Colonia Estrella. pic.twitter.com/fRxnyYyIyt
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) December 3, 2025
El autobús quedó finalmente frenado por unos arbustos, evitando una tragedia, según se difundió en un video ampliamente compartido en redes sociales y grupos de mensajería.
La escena desató preocupación entre quienes circulaban por la zona y entre vecinos que presenciaron el momento en que la unidad se proyectó hacia el camellón. Aunque no hubo lesionados, el incidente evidenció fallas recurrentes en el servicio urbano y la vulnerabilidad de los usuarios frente a unidades con mantenimiento deficiente.
TESTIMONIOS DIGITALES QUE REVELAN EL TEMOR
El hecho fue retomado por un medio local, que describió lo ocurrido de esta manera:
“En plena calle Venus de la Col. Estrella, vecinos se llevaron tremendo susto cuando una unidad terminó montada sobre el camellón”.
“Según los primeros reportes, todo apunta a una falla mecánica que obligó al conductor a maniobrar de emergencia para detener el vehículo”.
“Afortunadamente, no se reportan lesionados, pero la escena dejó a todos con la boca abierta”.
En redes sociales, usuarios reaccionaron con sorpresa y críticas al estado de las unidades:
— “Anonadado”.
— “Más escalofriante que una escena de Rápidos y Furiosos 🤣🤣”.
— “Gracias al chofer no pasó a mayores 🙏”.
Los comentarios reflejan tanto el susto como la indignación por las constantes denuncias sobre fallas mecánicas en el servicio.
FALTA DE SUPERVISIÓN Y RIESGOS EVITABLES
El incidente ha reavivado cuestionamientos sobre la supervisión a las empresas transportistas y la falta de mantenimiento preventivo. Aunque en esta ocasión el chofer logró minimizar el daño, el hecho pone de relieve la ausencia de protocolos suficientes y la necesidad de auditorías de seguridad más estrictas para evitar percances mayores.
La unidad A-586 quedó a la vista de transeúntes y automovilistas, un recordatorio de que el transporte público continúa operando en condiciones que exponen a los pasajeros a riesgos innecesarios.











































