Con la implementación de la segunda fase del Sistema de Transporte Colectivo Metropolitano de Oaxaca (BinniBus), se pretende sacar de circulación a más de 500 unidades del transporte urbano que ya rebasaron su vida útil.
En el diagnóstico elaborado por la Secretaría de Movilidad (Semovi), destaca que las cuatro concesionarias que operan en la Zona Metropolitana de Oaxaca (ZMO), reportaron un parque vehicular de 710 unidades, de las cuales solamente el 50 por ciento se encuentran en operación.
De estas 350, el 50 por ciento tienen una antigüedad de más de 20 años, por lo que según la Ley de Movilidad del Estado de Oaxaca, estas unidades ya no son aptas para ofrecer el servicio de traslado de personas.
En su Artículo 54, la norma establece que los vehículos del servicio público de pasajeros en su modalidad colectivo tendrán una antigüedad máxima de diez años, pero en la capital y zona conurbada operan camiones de más de 20 años de antigüedad y que se encuentran en pésimas condiciones mecánicas, incluso algunas se encuentran ensambladas con unidades que fueron desmanteladas en los talleres de las empresas concesionarias.
Con estas condiciones, las autoridades pretenden sacar de circulación a las unidades chatarra para poner en marcha la segunda fase del BinniBus, sin embargo, algunas empresas concesionarias se han negado adherirse al nuevo sistema de transporte.
Su principal exigencia es mantener las concesiones y las unidades de motor, así como el control de los pagos de honorarios de los operadores y las ganancias que derivan de este servicio.
En este contexto, las autoridades estatales informaron que se ha mantenido un diálogo transparente y respetuoso con las y los concesionarios para la implementación del Binnibus.
La titular de la Semovi, Yesenia Nolasco Ramírez explicó que en las mesas de trabajo se ha abordado el modelo de negocios con las empresas transportistas, porcentaje de participación y distribución de rutas; que deriva del Convenio de Aportación Financiera (CAF), firmado en agosto de 2016 por el Gobierno del Estado y el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras).
“Queremos que la implementación de este sistema sea una realidad. Es hora de resarcir la deuda histórica que tenemos con el pueblo de Oaxaca y ofrecer un servicio moderno, digno, seguro y de calidad”, destacó.











































