Tras el reconocimiento del gobierno estatal de que está invadida y urbanizada casi la tercera parte de la zona de reserva ecológica y área natural protegida Cerro del Crestón -Cruz Blanca-Fortín, el activista Carlos Morales exigió una delimitación física para que ya no avancen más la mancha urbana y las inmobiliarias en esta área que se decretó en 1992.
De acuerdo con Morales, la delimitación física es necesaria para que la zona no siga siendo invadida como en estas tres décadas, en las que se perdió la conexión de la reserva con el Parque Nacional Benito Juárez y por ende se afectó a la fauna que ahora pasa por zonas urbanizadas y es atacada.
Este martes, el activista fundador de la asociación civil Colmillo Blanco y vecinos preocupados por la defensa del área se manifestaron para exigir la intervención del gobierno federal y del congreso para una “correcta” delimitación del área. Morales ya había señalado en septiembre de 2024 que desconfiaba del decreto con el que en ese año el gobierno estatal digitalizó y delimitó el área, pues desde su perspectiva se redujo a la mitad.
Sin embargo, su manifestación del martes fue interrumpida por un grupo de colonos que aseguran ser propietarios y desacreditaron su labor.
“No era atentar contra la propiedad de ellos”, dijo Carlos Morales sobre el grupo de presuntos propietarios que irrumpió el martes en su conferencia. “Nosotros lo que estamos pidiendo es una delimitación física, que no vuelva a quedar como siempre ha estado. Ahora (las autoridades) hicieron un polígono de manera digital, pero eso no significa que no se sigan pasando ni solicitando permisos de construcción, apeos y deslindes y cambios de uso de suelo”.
Tras está confrontación, Morales y los vecinos se reunieron con el secretario de Gobierno municipal, Noé Jara, quien les mencionó que ya hay propiedades dentro de la reserva ecológica, lo que también han confirmado el consejero jurídico del gobierno estatal, Geovany Vásquez Sagrero, y la Secretaría de Medio Ambiente Biodiversidad, Energías y Sostenibilidad, Karime Unda Harp.
Sobre la reunión de Karime Unda Harp con los ambientalistas, que la funcionaria informó el martes, el activista señaló que sí fue invitado, pero negó que asistiera, pues es solamente con fines informativos. “No es para tomar acuerdos”, explicó Morales, quien también acudió ayer al congreso local para pedir su intervención y la coordinación con el gobierno federal para revisar y delimitar correctamente la zona de reserva.
“Es una reunión a modo”, agregó el activista sobre la convocatoria de Unda Harp y al señalar que fueron citados otros activistas y organizaciones “que siempre van para tomarse la foto”, pero que “no van buscando que realmente se delimite el área”.
En los últimos días, varias organizaciones de la sociedad civil y especialistas en urbanismo y arquitectura han manifestado su preocupación porque el cabildo de Oaxaca de Juárez revocó los acuerdos que desde el 2021 mantenían suspendidos los trámites de cambios de uso de suelo y construcción en las áreas naturales protegidas de la ciudad. Asimismo, han exigido hacer público el dictamen por el que el ayuntamiento asegura que solamente se van a dar certeza a 44 colonias que ya existen en la zona y que no se darán licencias de construcción.











































