Las disputas por el espacio público para instalar puestos en los alrededores del auditorio Guelaguetza fueron la antesala del primer Lunes del Cerro, principal espectáculo de las fiestas de Guelaguetza en la ciudad de Oaxaca.
Aunque en las escaleras del Fortín los puestos se colocaron con relativa tranquilidad, al amanecer se suscitó un conflicto sobre la carretera internacional 190, donde un grupo de comerciantes en vía pública exigía espacios.
Sin embargo, se generó un zafarrancho entre mujeres comerciantes y policías estatales, situación que también afectó a la Delegación Migrante, pues en ese momento descendía del autobús para entrar al auditorio y ofrecer el concierto que tenía programado para las 8 de la mañana.
Parte de las y los músicos fueron agredidos verbalmente y con agua por parte de las vendedoras, a pesar de que trataron de mediar en la situación. Finalmente, los policías emplearon las vallas metálicas para desalojar a las comerciantes que al unísono gritaban: ¡Fuera gobierno!
En las escaleras del Fortín y las calles de las colonias Guelaguetza y Azucenas también se colocaron varios puestos, algunos incluso en los patios de las viviendas. Otros más ocuparon el túnel que conduce al auditorio. De igual forma, las carpas y módulos de empresas abarcaron el área frente a las taquillas, compartiendo espacios con la ambulancia y la unidad de la Fiscalía General.
Sin embargo, es incierta la cifra exacta de puestos autorizados por el ayuntamiento capitalino para estas fiestas en torno al auditorio Guelaguetza, pues no sé efectuó ninguna sesión de cabildo para su aprobación.
Arribo de visitantes
En medio de la presencia policial y pasadas las 10:00 horas, seguían llegando también las y los asistentes al espectáculo. Otros más se quedaron sin la posibilidad de entrar a los palcos gratuitos (C y D), pues estos fueron los primeros en llenarse.
Proveniente de la región Istmo, donde ayer hubo varios bloqueos carreteros, una familia se quedó sin poder entrar a la primera función, pues las filas comenzaron varias horas antes de las 10:00 y los palcos gratuitos (C y D) se llenaron pronto.
Un caso similar vivieron dos amigas provenientes de Texas, Estados Unidos, que aún tenían la esperanza de conseguir boleto iniciada la función. Sin embargo, a diferencia del año pasado, la presencia de revendedores de boletos en torno al auditorio pasó desapercibida o al menos no se reportó un incidente que derivará en detenciones.












































