Hace tres años, la muerte de su esposa dejó un gran vacío en la vida de José Montes de Oca. La pérdida de su compañera aún duele, pero el amor profesado y el recuerdo mantienen a Montes de Oca en un nuevo camino: las artes plásticas. A sus 81 años de edad, el originario de Jalisco ha cumplido un sueño que comenzó en la adolescencia y el contacto con la obra de los muralistas José Clemente Orozco, Diego Rivera, Siqueiros y Rufino Tamayo: tener su primera exposición pictórica.
“Surge de esas inquietudes, tal vez de adolescencia, pero por los azares de la vida hasta hace muy poco tiempo arribé a la pintura”, cuenta quien tras el fallecimiento de su esposa vino a Oaxaca.
Es ahora la ciudad de Oaxaca la sede de su exposición, conformada por 12 piezas inspiradas en sus viajes por Oaxaca y las aproximaciones a las culturas de esta entidad.
Desde diciembre y hasta la primera semana de marzo, Montes de Oca comparte su trabajo en la galería del Taller de Artes Plásticas Rufino Tamayo, del cual se convirtió en alumno hace tres años.
La exposición “Ti muxe gna” se origina con un sueño, cuenta Montes de Oca, quien para generar sus pinturas visitó lugares como Huautla de Jiménez y Juchitán de Zaragoza, y conoció así parte de la cultura muxe y la vida de la sanadora María Sabina.

La exposición se divide en dos partes; seis cuadros están dedicados a “mujeres emblemáticas”, a través de quienes evoca el quehacer y legado de figuras como la tejatera, la sanadora (María Sabina) o la iniciadora del barro negro (Rosa). “La hija amorosa”, en honor a su propia hija, conforma esta serie. Una segunda parte o serie está enfocada en la comunidad muxe, conocida como la del tercer género en Oaxaca.
Temple al huevo, técnica mixta, óleo, acrílico, encausto son algunas de las técnicas empleadas por José en sus dos series, incluido un autorretrato.
La exposición “Ti muxe gna” basa su título en el poemario de Elvis Guerra, además de inspirarse en las tradiciones Istmeñas que han preservado las personas denominadas como muxes (nacidas con el sexo masculino, pero que se identifican con el género femenino). Las leyendas en torno al origen de la comunidad muxe, así como las agresiones vividas por esta, como el asesinato del activista Óscar Cazorla, son parte de la misma.
Originario de Tapalpa, Jalisco, Montes de Oca ve en esta exposición y su incursión en la pintura un cambio de espíritu: “Una gran transformación en mi persona”.











































