El terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia este lunes no fue producto de un fenómeno repentino o aislado. Detrás del poderoso movimiento existe un proceso geológico que ocurre desde hace millones de años y que mantiene al occidente del país como una de las zonas sísmicamente activas de Sudamérica.
El origen está en el constante movimiento de las placas tectónicas que se encuentran frente a la costa occidental de Colombia. En particular, la placa de Nazca se desplaza y se introduce por debajo de la placa Suramericana, un proceso conocido como subducción.
La acumulación de energía en esta zona puede liberarse de manera súbita y provocar terremotos de gran intensidad, como el registrado este lunes.
LA PLACA DE NAZCA, DETRÁS DEL MOVIMIENTO
El Servicio Geológico Colombiano explicó que el sismo está relacionado con la dinámica tectónica natural del occidente del país.
“La actividad sísmica registrada en esta zona responde a la dinámica tectónica natural del occidente colombiano”, señaló el organismo.
La institución explicó que uno de los principales procesos involucrados es precisamente la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Suramericana.
Este fenómeno no ocurre de manera repentina. Las placas se encuentran en movimiento constante, aunque ese desplazamiento puede parecer imperceptible en la vida cotidiana. Cuando las superficies en contacto acumulan suficiente tensión, la energía puede liberarse de forma súbita y generar ondas sísmicas que se propagan por grandes distancias.
¿QUÉ ES LA SUBDUCCIÓN?
La subducción ocurre cuando una placa tectónica, generalmente más densa, se introduce por debajo de otra.
En el caso de Colombia, la placa de Nazca avanza desde el océano Pacífico hacia el continente y se hunde debajo de la placa Suramericana.
Ese movimiento genera enormes fuerzas en el subsuelo. Cuando la tensión acumulada supera la resistencia de las rocas, se produce una ruptura o desplazamiento que libera energía en forma de ondas sísmicas.
Es esa liberación repentina de energía la que las personas perciben como un terremoto.
¿POR QUÉ EL OCCIDENTE DE COLOMBIA ES TAN SÍSMICO?
La ubicación geográfica de Colombia explica buena parte de su actividad sísmica.
El país se encuentra en una zona donde convergen diferentes estructuras tectónicas, especialmente en el occidente, frente al océano Pacífico. La interacción entre la placa de Nazca y la placa Suramericana convierte a esta región en un territorio propenso a movimientos telúricos.
El Servicio Geológico Colombiano recordó que la zona ha registrado sismos de considerable magnitud a lo largo de la historia, precisamente por esta dinámica tectónica.
Por ello, el terremoto de 7.4 no debe interpretarse como un evento completamente inesperado, sino como una manifestación extrema de procesos geológicos que permanecen activos.
EL EPICENTRO ESTUVO EN CHOCÓ
El movimiento de este lunes tuvo su epicentro en el municipio de San José del Palmar, departamento de Chocó, a una profundidad aproximada de 103 kilómetros.
La profundidad es un factor importante para comprender la forma en que las ondas sísmicas se distribuyen y la extensión territorial en la que puede sentirse un terremoto.
El movimiento fue percibido en diferentes regiones de Colombia y provocó daños severos en varias estructuras.
LA ENERGÍA LIBERADA PROVOCÓ UNA EMERGENCIA
Aunque el origen del terremoto es completamente natural, sus consecuencias fueron humanas y materiales.
El movimiento dejó al menos 111 personas fallecidas, además de numerosas edificaciones afectadas y zonas que debieron ser revisadas por equipos de emergencia.
El número de víctimas no depende únicamente de la magnitud del terremoto. También influyen factores como la profundidad, la distancia respecto al epicentro, la calidad de las construcciones, las condiciones del suelo y la densidad de población.
Por eso, dos terremotos de magnitud similar pueden producir consecuencias muy diferentes.
LA TIERRA SIGUE EN MOVIMIENTO
El terremoto vuelve a recordar que la actividad sísmica forma parte de la dinámica natural del planeta.
Las placas tectónicas no permanecen inmóviles: se desplazan continuamente y sus interacciones pueden generar terremotos, especialmente en zonas donde una placa se introduce debajo de otra.
En el caso colombiano, la interacción entre Nazca y Suramérica seguirá ocurriendo independientemente de la emergencia provocada por este terremoto.
La magnitud del movimiento de este lunes demuestra la enorme cantidad de energía que puede acumularse bajo la superficie terrestre y liberarse en cuestión de segundos.
Por ello, más que buscar una causa extraordinaria detrás del terremoto, los especialistas apuntan a un proceso geológico conocido: la lenta pero constante colisión de placas que transforma el subsuelo y, ocasionalmente, sacude la superficie con enorme violencia.










































