La formación de nuevos talentos musicales y el intercambio de conocimientos entre estudiantes y destacados intérpretes distinguieron el segundo día de actividades del Festival de Flauta y Piccolo Oaxaca 2026, que se desarrolla en el Museo Comunitario de Teotitlán del Valle.
La jornada inició con una clínica de reparación y mantenimiento de instrumentos de aliento impartida por Ángel Argumedo, especialista en restauración de instrumentos y director de Atelier Colectivo, quien compartió técnicas para el cuidado y conservación de las flautas con músicos y estudiantes.
En los distintos espacios del museo continuaron las clases y sesiones de trabajo encabezadas por el reconocido flautista sudafricano Cobus du Toit, cuya trayectoria como solista, músico de cámara y docente ha trascendido escenarios internacionales.

Como parte del programa académico, la maestra Evangelina Reyes López, flautista principal de la Orquesta Sinfónica Nacional, impartió un taller de solos orquestales y posteriormente una clase magistral enfocada en el dominio técnico e interpretativo del instrumento, en la que compartió experiencias profesionales con los participantes.
El encuentro también contó con la participación de los maestros David Rivera y Rodrigo Cortez López, quienes trabajaron con niñas, niños y jóvenes provenientes de diversas regiones del estado, abordando aspectos fundamentales como la postura corporal, la respiración, la emisión del sonido y la técnica para lograr una mejor interpretación musical.
La actividad artística incluyó los tradicionales conciertos del mediodía, donde el público disfrutó de las interpretaciones del Ensamble de Flautas del Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe (CECAM) de Santa María Tlahuitoltepec, así como del Cuarteto de Flautas Arcadia, integrado por músicos originarios de la Sierra Norte de Oaxaca.
Las actividades concluyeron con la fotografía oficial en la que participaron alumnos, maestros, organizadores y patrocinadores, un momento que reflejó el espíritu de colaboración y convivencia que caracteriza al festival y que reafirma a Teotitlán del Valle como un punto de encuentro para la formación y difusión de la música de concierto en Oaxaca










































