Con la inauguración de la sala permanente “Bennizá: La gente de las nubes”, además de un segundo simposio de arqueología “Diálogos por Oaxaca”, el Museo Ervin Frissel celebrará este fin de semana los tres años de su reapertura al público.
La sala será una galería fotográfica dedicada al arte y la cultura zapoteca.
La celebración será este 8 y 9 de agosto en el recinto ubicado en el municipio de San Pablo Villa de Mitla, en los valles centrales de Oaxaca. También contará con actividades varias como la exposición fotográfica “Lyobaa. Rostros de barro, piedra y luz”, de Sandra Belitza Vázquez, la presentación de la Marimba Hermanos Moreno y una convivencia gastronómica, todas programadas para este sábado.
El domingo, será el cierre del simposio, pero también habrá otras actividades abiertas al público como la exposición colectiva del Taller de Artes Plásticas Lyobaa y la exposición “Incidencias de sitio”, de Lissette Jiménez Díaz.
En cuanto al segundo simposio, los organizadores compartieron que este contará con la participación de investigadoras e investigadores de las siguientes regiones del estado: Mixteco, Istmo de Tehuantepec, Valles Centrales, Sierra de Juárez (antes Norte) y Sierra Sur.

En este programa, la conferencia magistral estará a cargo de Edith Ortiz Díaz, con el título “Entre montañas y llanuras. Arqueología de la Chinantla durante el Posclásico Tardío”.
El simposio contará también con ponencias académicas en diversos temas como el temazcal, la movilidad humana en el pasado y el presente, los entierros en el valle de Oaxaca, el registro de sitios arqueológicos en el Istmo de Tehuantepec, entre otros. El domingo, este programa tendrá la presentación del libro “Disfrutando el cuidado: florecer con la diabetes a través de las culturas”.
Fue el 11 de agosto de 2023 cuando el gobierno estatal informó de la reapertura total de este museo en la Villa de Mitla, el cual había permanecido cerrado de manera parcial por más de tres décadas.
De acuerdo con las autoridades, este museo fue fundado por Ervin Robert Frissell y Howard Leigh, a principios de la década de los años 1950 como una manera de preservar el patrimonio arqueológico en un museo que abrió sus puertas en 1952. Se estima que en el recinto hay aproximadamente 4 mil piezas arqueológicas.
El sitio está construido en una casa colonial del Siglo XVII, que cuenta con cuatro salas, de las cuales el estado dijo en su momento que “tres se habilitarán paulatinamente para exposiciones, mientras que otra servirá como salón de usos múltiples”.








































