Presentada como un proyecto para mejorar la movilidad en la zona metropolitana de Oaxaca y para el cual se destinarán 500 millones en tan solo 6 kilómetros, la carretera Ex Garita- Aeropuerto carece de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Es decir, carece de la manifestación que debió autorizar o negar la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos humanos (Semarnat) para “prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente” derivadas del encauzamiento y la construcción de vialidades en el río Atoyac, un afluente que además tiene la protección federal por la que se obliga a los tres órdenes de gobierno a su saneamiento.
De acuerdo con el expediente ingresado el 26 de noviembre de 2024, el expediente con clave 20OA2024H0075 seguía en evaluación hasta el 2 de abril de 2025.
La MIA, explica la Semarnat, es un estudio que “permite evaluar la factibilidad ambiental para la ejecución de proyectos de inversión industrial, de infraestructura, manufactura, comercios o servicios”. Sin embargo, en este caso la carretera Ex Garita- Aeropuerto, cuyo primer tramo se inauguró en febrero, carece de ese estudio.
Hasta ahora, el gobierno estatal ha reportado la conclusión e inauguración del primer tramo de la vialidad que deberá de ser de 6 kilómetros para conectar a la Ex Garita con el Aeropuerto Internacional de Oaxaca, en jurisdicción del municipio de Santa Cruz Xoxocotlán.
De acuerdo con la licitación pública estatal LPE-SIC/SSOP/UL-X032-2025 que emitió la Secretaría de Infraestructuras (a cargo entonces de Carlos Vichido), los trabajos abarcan dos obras o etapas: primero el encauzamiento en las márgenes del río Atoyac y después la construcción de la vialidad en las márgenes del río.
Según el acta de fallo de la licitación, la obra está a cargo de Grupo Peofrezac S. A. De C. V. Asimismo, se estableció que esta realizaría los trabajos en un plazo de 200 días naturales, del 14 de junio al 30 de diciembre de 2025.











































