A un año del asesinato de Carlos Manzo, quien fuera alcalde de Uruapan, la Fiscalía General del Estado de Michoacán confirmó que el homicidio tuvo como móvil una presunta venganza del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), derivada del enfrentamiento que el edil sostuvo con esa organización criminal.
Israel Vega, vicefiscal de Michoacán, señaló que el conflicto entre el entonces presidente municipal y el grupo delictivo comenzó el 27 de agosto de 2025, tras la captura de René “N”, conocido como “El Rino”, identificado por las autoridades como jefe de plaza en Uruapan.
De acuerdo con la explicación oficial, la detención habría provocado una confrontación que posteriormente derivó en el asesinato del alcalde, ocurrido el 1 de noviembre de 2025, durante el Festival de las Velas.
Las autoridades sostienen que el crimen respondió a una represalia del grupo criminal y descartaron, como línea principal del caso, que el homicidio estuviera relacionado con la actividad política de Carlos Manzo.
INVESTIGACIÓN REPORTA 90 POR CIENTO DE AVANCE
La Fiscalía michoacana aseguró que las investigaciones se encuentran en una etapa avanzada, con un progreso estimado del 90 por ciento.
El vicefiscal detalló que las diligencias incluyen alrededor de 3 mil 500 actos de investigación, el análisis de más de mil 200 horas de grabaciones de video, 120 audiencias y aproximadamente 3 mil peritajes.
Estas cifras reflejan la dimensión de una investigación que ha requerido reconstruir los movimientos del alcalde, identificar posibles filtraciones de información y establecer la participación de quienes habrían colaborado en la planeación y ejecución del ataque.
Sin embargo, el avance anunciado por las autoridades no significa que el caso esté completamente esclarecido. Todavía existen aspectos que deben resolverse mediante procedimientos judiciales y pruebas que permitan determinar las responsabilidades individuales.
34 PERSONAS DETENIDAS POR EL ASESINATO
Uno de los datos más relevantes del expediente es que, según las autoridades, ya suman 34 personas detenidas por su presunta participación en el homicidio de Carlos Manzo.
Entre los nombres señalados destaca Samuel “N”, quien se desempeñaba como director de Relaciones Públicas y Protocolo del Ayuntamiento. De acuerdo con las investigaciones, habría proporcionado información sobre los desplazamientos y actividades del alcalde a integrantes del CJNG.
También fue detenido Alejandro “N”, quien formaba parte del equipo de seguridad del edil. Las autoridades lo señalaron por una posible responsabilidad por omisión y posteriormente informaron sobre su traslado al penal del Altiplano, en el Estado de México, ante los presuntos vínculos que se investigan.
Otro caso es el de Alejandra “N”, quien se desempeñaba como secretaria de Bienestar en Uruapan. Su detención estaría relacionada con presuntas acciones de encubrimiento de vínculos entre personas cercanas al alcalde y la estructura criminal investigada.
Entre los nombres mencionados en el expediente también aparece Alex “N”, conocido como “El Brilloso”, identificado como ahijado de Carlos Manzo y Grecia Quiroz.
Las autoridades buscan establecer qué papel desempeñó cada uno de los detenidos y si existió una estructura de colaboración desde el entorno cercano del entonces presidente municipal.
SEÑALAN A PRESUNTOS OPERADORES DEL CJNG
Dentro de las investigaciones también figuran personas identificadas como posibles integrantes y operadores del CJNG.
Uno de los principales señalados es Ramón Ángel “N”, conocido como “El R1”, a quien las autoridades relacionan con la organización criminal denominada “Los Rs”, presuntamente vinculada con el CJNG.
La Fiscalía lo identifica como uno de los posibles responsables intelectuales del homicidio.
Asimismo, Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, habría coordinado los detalles del ataque perpetrado durante el Festival de las Velas. Según la información de las autoridades, el grupo criminal habría ofrecido dos millones de pesos por su participación en la operación.
La investigación busca establecer cómo se organizó el atentado, quiénes facilitaron información sobre los movimientos de Manzo y de qué manera se distribuyeron las responsabilidades entre los presuntos participantes.
GRECIA QUIROZ PIDE QUE LA FGR ATRAIGA EL CASO
Mientras la Fiscalía estatal sostiene que el expediente está cerca de concluir, Grecia Quiroz, esposa de Carlos Manzo y actual alcaldesa de Uruapan, ha expresado su desacuerdo con el manejo de la investigación.
La funcionaria ha insistido en que el caso sea atraído por la Fiscalía General de la República (FGR), con el argumento de que se requiere una revisión desde el ámbito federal que permita esclarecer plenamente el asesinato.
Otro de los puntos de tensión es la entrega de teléfonos celulares que, de acuerdo con los reportes sobre el expediente, han sido solicitados por las autoridades para avanzar en las indagatorias.
Quiroz se ha negado a entregar los dispositivos, situación que ha generado controversia y advertencias sobre posibles consecuencias legales.
No obstante, cualquier eventual responsabilidad deberá determinarse mediante los procedimientos correspondientes y con pleno respeto a las garantías legales.
A UN AÑO DEL CRIMEN, TODAVÍA HAY PREGUNTAS POR RESPONDER
El aniversario del asesinato de Carlos Manzo encuentra a Uruapan con una investigación que registra decenas de detenidos, miles de diligencias y señalamientos sobre una posible red que habría facilitado el ataque desde distintos niveles.
La Fiscalía de Michoacán sostiene que el móvil fue una represalia del CJNG por las acciones del alcalde contra integrantes de esa organización criminal. Sin embargo, la exigencia de Grecia Quiroz para que la FGR intervenga evidencia que todavía existe una disputa sobre la conducción y el alcance de las investigaciones.
Más allá de las cifras y detenciones anunciadas, el principal desafío será que las autoridades acrediten ante los tribunales la participación de cada señalado, esclarezcan la cadena de responsabilidades y expliquen cómo fue posible que un ataque de esta magnitud se ejecutara durante un evento público.
A un año del homicidio, la exigencia de justicia para Carlos Manzo continúa vigente y la conclusión de las investigaciones tendrá que traducirse en resultados judiciales, no solamente en avances administrativos o declaraciones oficiales.












































