Los 160 departamentos del programa Viviendas del Bienestar, que construye el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) en San Jacinto Amilpas, se agotaron a unas horas de activarse el punto de venta este lunes en este municipio cercano a la ciudad de Oaxaca.
Aproximadamente a las 15:00 horas ya no había viviendas disponibles, por lo que la desesperación e inconformidad de derechohabientes que se formaron desde el domingo y las primeras horas de este lunes estalló en reclamos al personal del instituto. Varios de quienes pasaron al menos 6 horas formados y no alcanzaron departamentos criticaron la desorganización del instituto, el cual había anunciado una atención a partir de las 10:00 horas del 19 de enero.
De nada sirvió acudir a las oficinas a registrarse, expresaron varias personas que tuvieron que pedir permiso en sus trabajos para formarse en la fila de aproximadamente 400 derechohabientes.
Desde el mediodía, ante la falta de avance de la fila, varias personas más exigían respuestas al personal para saber si aún había departamentos disponibles, a fin de no seguir perdiendo el tiempo.
Sin embargo, los empleados del Infonavit solamente se limitaban a decir que al parecer aún había disponibilidad y que el estancamiento de la fila era porque quienes entraban a conocer el departamento ya habían iniciado su trámite de adquisición de vivienda.
Karen, una joven que logró adquirir una de estas viviendas en la colonia Nuevo México, en Camino Nacional 77, llegó a formarse desde el domingo, pero antes de ella ya había derechohabientes que acamparon desde el sábado.
Ella y su pareja se retiraron cerca de las 14:00 horas, pero pasaron prácticamente un día acampando frente al primer desarrollo de las Viviendas del Bienestar que el Infonavit construye en la zona metropolitana de Oaxaca. Sin embargo, fue en el cuarto piso, en 580 mil pesos, pues al momento en que logró ingresar solamente había disponibilidad en el tercero y cuarto nivel.
Entre la polvadera, el audio promocional de las viviendas y el ir y venir de los vehículos de la construcción, cientos de personas aguardaban la esperanza de adquirir un departamento. Liz, de 33 años, era una de ellas. La agente de ventas en una empresa oaxaqueña de la capital comenzó la búsqueda de una vivienda propia desde el año pasado, pero su crédito únicamente le alcanzaba para un departamento en los alrededores de Tlacolula, a casi hora y media de su trabajo en transporte público, por lo que decidió buscar otra opción cercana para unir su crédito con el de su pareja.
Así dio con un departamento en Santa Cruz Xoxocotlán, en un millón 200 mil pesos, “pero en el quinto piso”. Al enterarse de las Viviendas del Bienestar optó por esta posibilidad, aunque debido a la alta demanda no alcanzó departamento en San Jacinto Amilpas.
Alejandro, de 34 años, fue otro de los derechohabientes que se quedó sin posibilidad de adquirir un departamento en San Jacinto.
Aunque llegó temprano, su lugar en la fila era el 311 y cuando se agotaron las viviendas aún había por lo menos 100 personas antes que él. Para Alejandro, empleado en una tienda de material eléctrico y plomería, estos departamentos eran su mejor opción, pues aunque desde sus 30 años ha buscado vivienda, “la verdad es que en la ciudad de Oaxaca están muy caras”.
Él considera que esto se debe a la gentrificación y por lo cual las personas con posibilidades de comprar algo más cercano a la ciudad tendrían que ganar probablemente 4 salarios mínimos.
Ahora, como a cientos de personas que no alcanzaron departamentos, Liz y Alejandro tendrán que esperar las viviendas del Infonavit en Santa María Atzompa, donde se prevé una disponibilidad de poco más de 200 departamentos.












































