La ciudad de Oaxaca amaneció nuevamente entre el caos vial y las protestas. Desde las primeras horas del jueves, simpatizantes del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) se concentraron en distintos puntos del oriente de la capital para marchar hacia el zócalo. El motivo, exigir justicia por el asesinato de su fundador, Heriberto Pazos Ortiz, ocurrido hace quince años.
Los manifestantes partieron desde el crucero del ex-I.E.E.P.O., avanzando sobre la Carretera Federal 190, el Monumento a Juárez, la Macroplaza, y vialidades como Camino Nacional, avenida Lázaro Cárdenas y Ferrocarril, generando severos embotellamientos.
Con pancartas y consignas, exigieron que el caso de su líder sea reabierto y se sancione a todos los responsables. En redes sociales circuló un cartel con mensajes de resistencia:
“Vamos a pelear porque nos contesten verdaderamente con respuestas serias… estamos dispuestos a salir a la calle cuantas veces sea necesario”.
PAZOS ORTIZ, UN LÍDER QUE CAMBIÓ LA HISTORIA TRIQUI
Heriberto Pazos Ortiz fue una figura emblemática y, a la vez, controvertida. Fundó el MULT con la promesa de defender los derechos de las comunidades triquis. Pero, su liderazgo generó disputas internas que derivaron en la creación del Movimiento Unificador de Lucha Triqui Independiente (MULTI). Hoy su principal contraparte.
Esa fractura ha mantenido a la región triqui sumida en una espiral de violencia y rivalidades políticas. Donde los intereses comunitarios, partidistas y de poder se entrelazan con un largo historial de agresiones y desplazamientos.
AVANCES Y SOMBRAS EN EL CASO JUDICIAL
A quince años del homicidio, las autoridades aseguran haber logrado tres sentencias condenatorias que suman 124 años de prisión por los delitos de homicidio calificado e inhumación clandestina. No obstante, el expediente continúa rodeado de polémica y cuestionamientos.
La defensa de Roberto Martín Navarro Martínez, uno de los implicados, denunció desde un inicio fabricación de pruebas y montaje judicial, alegando que la versión oficial —que atribuye la muerte a tres disparos calibre .22— no concuerda con los dictámenes forenses ni con los hechos del crimen.
Tras doce años de reclusión, Navarro fue liberado al demostrarse inconsistencias en las pruebas en su contra, lo que avivó las sospechas sobre irregularidades en la investigación.
15 AÑOS DESPUÉS: UNA HERIDA QUE SIGUE ABIERTA
A pesar de los avances parciales, organizaciones como el MULT y el Comité Cerezo insisten en que el crimen no ha sido esclarecido. Y que los verdaderos autores intelectuales permanecen libres. Denuncian una justicia selectiva y politizada que, lejos de cerrar el caso. Lo mantiene estancado entre versiones contradictorias.
Este 23 de octubre, las calles de Oaxaca se llenaron nuevamente de reclamos y memoria. Las consignas “15 años sin justicia” y “La semilla ha germinado” resumen el sentir de una base social que no confía en las instituciones.
Entre el ruido de los claxon y los pasos de la marcha, el caso Pazos Ortiz vuelve a recordarle a Oaxaca una verdad incómoda: en esta tierra, la justicia parece tener un solo ritmo —el de la calle.












































