La ciudad de Oaxaca vivió este fin de semana una nueva jornada de caos provocado por la lluvia. La mañana de este domingo, lo que comenzó como una tormenta pasajera derivó en calles convertidas en ríos, algunas viviendas inundadas y vehículos varados, especialmente en la zona norte de la capital.
Las colonias Unión y Progreso, Antiguo Aeropuerto, Reforma, Volcanes, San Luis Beltrán, y también zonas como Las Flores en Santa Lucía del Camino, registraron los mayores daños. Algunos puntos quedaron completamente rodeados de agua.
“NO FALTA EL IMPRUDENTE…”: EL REPARTIDOR QUE QUISO CRUZAR
En medio de la emergencia, las redes sociales captaron varios momentos que ilustran la magnitud del problema. Uno de los más compartidos fue el de un motociclista repartidor de aplicación, quien intentó cruzar una calle totalmente invadida por la corriente y terminó varado en medio del agua.

Una mujer que grababa el hecho expresó con resignación una frase que se volvió viral:
“No falta el imprudente que quiso pasar. Ahora, ¿quién lo ayuda?”
Aunque la frase parece señalar al motociclista, también retrata el abandono institucional ante un fenómeno que se repite cada temporada y que, año tras año, pone en riesgo a cientos de oaxaqueños.
VIVIENDAS INUNDADAS Y VECINOS SIN RESPUESTA
Junto a los vehículos atrapados y calles intransitables, también se reportaron viviendas afectadas por el ingreso de agua, sobre todo en zonas con infraestructura precaria o sin drenaje adecuado.
Hasta el cierre de esta nota, ni la Coordinación Estatal de Protección Civil ni otras autoridades locales habían emitido un informe oficial sobre los daños, ni activado protocolos de apoyo o limpieza.
EL SILENCIO DE LAS AUTORIDADES, MÁS ENSORDECEDOR QUE LA TORMENTA
Lo más grave no fue la lluvia, sino la ausencia total de una reacción institucional efectiva. En una ciudad que cada año enfrenta lluvias torrenciales, la falta de prevención, señalización y un sistema de drenaje y pluvial inservible.
Mientras tanto, son los ciudadanos —vecinos, transeúntes, y sí, hasta motociclistas imprudentes— quienes deben enfrentar solos las consecuencias de un clima que no da tregua.
UN LLAMADO QUE SE AHOGA EN EL AGUA
Las imágenes de las colonias inundadas volvieron a circular con fuerza, pero esta vez, acompañadas de una pregunta colectiva:
¿Hasta cuándo la lluvia será una amenaza evitable, pero ignorada?
La temporada aún no termina. La próxima tormenta ya está en camino. Y Oaxaca, una vez más, parece no estar lista.










































