Un video difundido el pasado fin de semana encendió la polémica en Oaxaca al mostrar el momento en que una mujer roba a un joven en estado de ebriedad en las inmediaciones de Ciudad Universitaria. El caso, que rápidamente se viralizó en redes sociales, evidencia no solo un acto delictivo, sino también las consecuencias del consumo excesivo de alcohol en celebraciones estudiantiles.
EL MOMENTO DEL ROBO
En las imágenes, captadas durante una calenda de fin de cursos, se observa a un joven tendido en el suelo, aparentemente inconsciente, mientras una mujer se aproxima para revisar sus pertenencias y sustraerle el teléfono celular, la cartera y otros objetos de valor.
De acuerdo con testigos, “la víctima estaba durmiendo cuando se acercó la mujer y le quitó un celular, cartera y otros objetos para después perderse entre la multitud”.
Además, se presume que la persona no actuaba sola, ya que habría contado con cómplices que vigilaban fuera de cámara.
IDENTIFICACIÓN Y REACCIÓN EN REDES
Tras la difusión del video, usuarios en redes sociales señalaron a la presunta responsable, identificándola como Alondra “N”, lo que generó una ola de comentarios y exigencias de justicia. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado oficialmente su responsabilidad por parte de las autoridades.
El caso se convirtió en tendencia no solo por el robo, sino por la vulnerabilidad en la que se encontraba la víctima.
CALENDAS, ALCOHOL Y DESCONTROL
Los hechos ocurrieron en el contexto de las tradicionales calendas de cierre de cursos, celebraciones previas a graduaciones donde el consumo de alcohol suele ser parte central. Durante estos eventos, es común observar a jóvenes —hombres y mujeres— en estados de intoxicación severa, incurriendo en desmanes, actos obscenos o quedando expuestos en la vía pública.
Testimonios recabados señalan que muchos asistentes se suman a estas festividades con el objetivo de consumir bebidas alcohólicas de forma gratuita, lo que incrementa los riesgos y la falta de control.
SEÑALAMIENTOS Y RESPONSABILIDAD
En este caso, se menciona que uno de los presuntos “padrinos” del evento habría sido un aspirante a la rectoría de la UABJO, lo que ha generado cuestionamientos sobre la promoción y financiamiento del consumo de alcohol en espacios vinculados a la comunidad universitaria.
La situación ha abierto un debate sobre la responsabilidad de quienes organizan o respaldan este tipo de celebraciones, especialmente cuando derivan en escenarios de riesgo para los propios estudiantes.
UNA PROBLEMÁTICA MÁS ALLÁ DEL VIDEO
Más allá del hecho puntual, el caso refleja una problemática recurrente: eventos masivos sin control, consumo excesivo de alcohol y la consecuente exposición de jóvenes a situaciones de violencia o delito.
Mientras el video sigue circulando, la discusión permanece abierta: ¿quién responde por los excesos y sus consecuencias?











































