Dentro de la actividad turística se anuncia como “la fiesta más vida de todas”, en la que las calles y espacios públicos o privados se han llenado de figuras de calaveras, de flores artificiales que simulan el cempasúchil, de arcos listos para las fotografías o videos que en segundos llenarán las redes sociales. Sin embargo, para el periodista y gestor cultural oaxaqueño, José Luis Pérez Cruz, se trata de una situación en la cual no hemos puesto atención todos los oaxaqueños y en la que, de paso, se está engañando a los turistas sobre lo que es la festividad.
“Estamos sepultando las viejas usanzas y sentido que tenía esta festividad de Todos Santos”, dice en entrevista, al remarcar que en ese proceso también se está dejando de lado el nombre con que se ha conocido por varias generaciones, Todos Santos, para llamarla como Día de Muertos.
ERA ALGO ÍNTIMO QUE SE VIVÍA EN HOGARES
En las últimas semanas, como en los años recientes, la capital oaxaqueña se ha llenado de plástico picado y otros adornos que están enfocados en dar una imagen para las y los turistas. Esto, dice Pérez Cruz, es contrario a la tradición, en la que parte de la esencia implica que las fiestas de Todos Santos son algo íntimo o familiar, que se vive en los hogares y por lo cual las calles prácticamente quedaban vacías en esas fechas.
ALARMANTE EXPLOTACIÓN COMERCIAL DE LAS TRADICIONES
“Todos se metían a sus casas a recibir a sus difuntos o iban a los panteones y hoy en día hay un protagonismo, una ausencia de valores por parte de los oaxaqueños que buscan el lucimiento personal. Ya no adornan una tumba con veladoras para recibir a sus muertos sino para que les tomen fotos los visitantes. Hay una explotación comercial lamentable y muy alarmante de nuestras tradiciones que en lugar de sumarles les están dando en la torre”,. explica.
Pérez Cruz considera que quizá esta visión sobre las fiestas, de un producto turístico, puede entenderse entre las nuevas generaciones de oaxaqueños que han crecido con esa idea. Sin embargo, también es preocupante esta normalización de una fiesta que mezcla elementos prehispánicos y de la evangelización (por la invasión española), los cuales se pueden observar en los altares de muertos.

LAS FECHAS DE LOS ALTARES
De estos últimos, el gestor cultural señala que la tradición marca que su instalación o elaboración es durante los días 30 o 31 de octubre, pero no antes, como ya se observa desde hace varios días en los comercios. Además de que estos altares solían ponerse en los altares de las imágenes católicas que generalmente tienen las familias de esta religión en sus hogares.
El altar de muertos, detalla, se pone para de recibir a los “angelitos” el día 31 de octubre, en el caso de las familias que tengan a un difunto que murió siendo un niño. Pero también pueden ponerse el 31 de octubre o incluso durante la mañana del día 1 de noviembre para esperar a los difuntos adultos, que son quienes de acuerdo con la tradición llegan el 1 de noviembre a mediodía y se van el día 2.
ALTARES DE ESCENOGRAFÍA
Los altares que se han puesto en estas fechas en los comercios o espacios públicos son una escenografía, apunta José Luis, pues no están vinculados a la fe o a la devoción.
Como estos cambios o escenografías, el gestor cultural critica el que se pongan los altares días antes e inventado que es porque se recibe a difuntos de uno y otros tipos.
MERCADOTECNIA, “NUEVAS CREENCIAS”
“La misma mercadotecnia hace que se generen nuevas creencias de que se tiene que poner desde antes porque se va dedicando a diferentes personas según la muerte que tuvieron o ahora con la moda de las mascotas, donde también creo que hemos humanizado demasiado a los animales”.
En medio de estos cambios marcados por la comercialización y la turistificación (el enfoque de las actividades comerciales o tradicionales hacia la actividad turística), José Luis también cuestiona el que incluso en la decoración o la escenografías de Oaxaca como un “parque temático” se empleen productos de origen chino y se desplacen a las artesanías.
Por ejemplo, con las calacas o esqueletos que puso el gobierno estatal en la avenida Hidalgo, en lugar de calacas de papel maché o de cartonería. O de los arcos de flores artificiales en lugar de cempasúchil o que se pudieron haber hecho con totomoxtle.
El engaño a los visitantes
José Luis Pérez Cruz aclaró que no está en contra de la actividad turística, pues es algo que se ha hecho en Oaxaca por muchos años. Lo que critica es que a los visitantes se les muestre lo que no es la festividad de Todos Santos al crearles algo más ajustado al concepto de mágico que se maneja en la actividad turística.
PARQUE TEMÁTICO CON FLORES CHINAS
“Queremos hacer un parque temático de esta tradición con flores chinas… Justo lo que está afectando la economía local son las tiendas de productos chinos… Creo que nos hace falta ser más honestos y no perder la memoria de lo que nos enseñaron nuestros abuelos. Creo que sí nuestros abuelos vieran sería muy vergonzoso ver en lo que hemos convertido la tradición en Oaxaca”.











































