“La Raya”, película de la directora oaxaqueña Yolanda Cruz ha llegado a las salas cinematográficas de Oaxaca y de otros estados, como parte de su estreno nacional tras el paso por los festivales de cine.
Desde febrero y al menos hasta este 5 de marzo, la película se presenta en diferentes funciones en complejos comerciales, además de otros espacios de proyección cinematográfica independientes de la ciudad de Oaxaca y zona conurbada. También en la Cineteca Nacional.
Nominada a Mejor película en el Festival Internacional de Cine de Morelia (2024), la película aborda la lengua y la cultura chatina de Oaxaca, pero también la migración y cómo las mujeres se quedan en las comunidades y crían solas a sus hijos mientras sus esposos han emigrado.
En esta película, la comunidad de San Juan Cieneguilla se involucró en la propuesta de Yolanda desde la actuación, la producción y la escritura del guion.
“Este proyecto nació de mi deseo de contar las historias de mi pueblo. Quería que las comunidades indígenas se vieran reflejadas en pantalla, pero también que su lengua y cultura estuvieran presentes en un cine que pudiera trascender fronteras,” explicó la creadora en una entrevista con la Secretaría de Cultura.
La historia de “La Raya” se cuenta en poco más de 80 minutos y en torno a un refrigerador, un aparato que “aparece de la nada en el pueblo casi abandonado de La Raya”.
Ahí, “Sotera y su amigo Erick tratan de venderlo y hacer un gran negocio. Sin embargo, el refri pronto empieza a revelar cosas misteriosas a la gente que se le acerca. Mientras tanto, la niña debe enfrentar la realidad de que quizás su mamá no regrese para llevársela a Estados Unidos y todavía no sea el momento de abandonar La Raya”.
Otro de los personajes de la película es Sandra, interpretada por Mónica del Carmen, quien “enfrenta la soledad y la esperanza de que su esposo regrese de Estados Unidos, mientras lidia con las dinámicas de un pueblo que vive entre el recuerdo de quienes se fueron y la realidad de quienes se quedaron”.
De ella, Yolanda compartió en la misma entrevista que se trata de “una mujer fuerte, como muchas en las comunidades indígenas. Su historia refleja cómo estas mujeres crían a sus hijos solas, mientras los padres mandan dinero, o a veces, no lo hacen”.
Antes de su estreno en salas comerciales, la película participó en diferentes festivales como el de Morelia, el Festival Internacional de Cine de Lima y el Festival Internacional de Cine de Guadalajara.












































