Nació en Mérida, Yucatán, en 1996. Genoveva Kelleher fue alumna del maestro Ariel Guzmán y ha expuesto en el Aeropuerto Internacional de Mérida “Manuel Crescencio Rejón” y en el Centro de Artes Visuales, en una exposición colectiva con la galería Arte1010. Su obra propone una exquisita experimentación de texturas y materiales que refleja una perspectiva fresca y moderna del arte.
Inspirada desde pequeña por la pasión de su madre por la pintura, misma que plasmó en el espacio cultural de La Calera, el pasado viernes presentó Interrupted Dreams, una serie de obras que reflejan su identidad y su estilo, lo que la convierte en una figura central del arte introspectivo en Yucatán.
Genoveva Kelleher cuenta con formación en arquitectura y posee una sensibilidad especial por el arte contemporáneo. Desde niña, el amor de su madre por la pintura la impulsó a crear un lenguaje propio que fusiona pintura, escultura y cerámica. Su obra conecta con la naturaleza a través del color y la materia, generando composiciones cargadas de emoción. La música acompaña su proceso creativo, marcando ritmos y formas que reflejan su experiencia de vida. Su evolución artística ha sido un tránsito entre lo íntimo, lo simbólico y lo emocional.
Tal como señaló el crítico de arte Miguel Vives, la artista es la continuación de un legado que ha dado su madre, Genoveva Faller, quien ha sido inspiración constante para la joven, plasmando una historia que llama la atención desde un ángulo conceptual vibrante y colorido.
La exposición Orgánico y Gestual se inauguró el pasado viernes 19 de septiembre, con la participación de siete mujeres artistas: Genoveva Kelleher, Genoveva Faller, Rebeca Segura, Lucía Lund, Mónica Rezman, Marcela Kiewek y Fernanda Rivero.
La curaduría estuvo a cargo de Miguel Ángel Vives Lorenzini, con la gestión de Carlos Génova.











































