Nacido en la comunidad de Benito Juárez, en San Pedro Pochutla, Oaxaca, Diego Hernández llegó desde muy pequeño a las Bahías de Huatulco, lugar al que sus padres se trasladaron en busca de mejores oportunidades dentro de uno de los destinos turísticos más importantes del estado.
Su acercamiento al arte surgió de manera inesperada durante su etapa de preparatoria, cuando una amiga lo invitó a participar como modelo en una sesión de fotografía estenopeica. Aquella experiencia despertó en él la curiosidad por un mundo creativo que hasta entonces desconocía y que, con el tiempo, se convertiría en el eje de su proyecto de vida.
Motivado por ese descubrimiento, al concluir sus estudios de nivel medio superior decidió presentar su examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Facultad de Artes y Diseño, plantel Taxco, Guerrero. Inicialmente soñaba con dedicarse a la pintura y vivir de sus obras, pero durante su formación universitaria descubrió que el arte abarca una gran diversidad de disciplinas.
Con el respaldo constante de sus padres, especialmente de su madre, Ariela Hernández, Diego exploró distintos campos como museografía, conservación de archivos, fotografía, ensamblaje escultórico, técnicas de esmaltado, joyería y grabado, disciplina que con el tiempo se convirtió en una de sus favoritas. Estas experiencias le permitieron ampliar su visión y comprender que su camino artístico podía desarrollarse a través de múltiples formas de expresión.
Su compromiso con el arte y la sociedad también se reflejó en su participación en proyectos comunitarios. En 2022 recibió una medalla otorgada por la UNAM dentro del premio “Doctor Gustavo Vas Prada”, reconocimiento que distingue a estudiantes y asesores que destacan por su impacto social durante el servicio social.
El galardón le fue concedido por su participación en el rescate de un archivo fotográfico que dio origen a la actual Fototeca Taxco, ubicada en la Facultad de Artes y Diseño. Este proyecto, impulsado inicialmente por la académica Mayra Uribe, ha permitido preservar material histórico y brindar a numerosos estudiantes un espacio para realizar su servicio social y concluir sus estudios.
Actualmente, desde Bahías de Huatulco, Diego Hernández continúa desarrollando nuevas propuestas que le permitan producir obra, realizar exposiciones y generar proyectos vinculados al arte. Además, busca colaborar en iniciativas de carácter social, educativo y de diseño que acerquen la creatividad a más personas.
Entre sus ideas destaca la creación de talleres y cursos con un enfoque crítico y reflexivo, dirigidos a quienes desean explorar el arte como una herramienta para el pensamiento, la identidad y la transformación social. Para él, el arte no sólo es una forma de expresión, sino también un medio para fortalecer la comunidad y abrir nuevas perspectivas.












































