A 10 años de que la francesa Isabel Marant plagió la indumentaria del municipio mixe de Santa María Tlahuitoltepec, los casos de copia y de apropiación cultural siguen afectando a las creaciones de los pueblos indígenas de Oaxaca.
El último caso ha llevado nuevamente a que las autoridades federales se pronuncien señalando al diseñador Willy Chavarría y a la marca Adidas de apropiarse del diseño de los huaraches tradicionales de Villa Hidalgo Yalálag. Aunque también ha abierto el debate sobre si el diseño es de esta comunidad o del estado de Michoacán, pues existen similitudes en ambos.
Marcos Díaz Jiménez, suplente del presidente municipal de Santa María Tlahuitoltepec, considera que las creaciones de los pueblos siguen desprotegidas, a pesar de las leyes que se han creado o de los pronunciamientos.
En entrevista, el suplente rememora el que quizás fue de los primeros casos más mediáticos sobre el plagio y la apropiación cultural de las artesanías oaxaqueñas.
Vestido con la indumentaria de su comunidad para una actividad en la ciudad de Oaxaca, Marcos señala que en su momento (en 2015) “se trató de buscar diferentes medios, diferentes formas de solución” al problema por el plagio de Marant, el que la ahora senadora Susana Harp encontró en una tienda en Estados Unidos y que, posteriormente, denunció en sus redes sociales.

Lo que Tlahuitoltepec buscó, dice Marcos, era principalmente el reconocimiento a su “propiedad intelectual, a esta artesanía, vestimenta cultural”.
Sin embargo, considera que a 10 años de ese caso todavía no hay leyes que protejan realmente a las artesanías de las comunidades indígenas de Oaxaca y del país. “Sí se menciona, pero creo que en la práctica no está bien visto o no se siente esa protección”.
Más allá de los efectos negativos, Marcos también señala lo que quizá ayudó a revalorar el trabajo artesanal.
“También hemos visto la otra cara de la moneda: a partir de ese plagio, la fama, si se quiere llamar así, la difusión y la venta, han crecido enormemente. Vemos que, en todas partes, en Oaxaca, en México, inclusive a nivel mundial, mucha gente porta esta ropa”, dice mientras muestra su camisa, una prenda que como la que usan las mujeres tiene plasmados las representaciones del paisaje de la zona: magueyes, montañas o cerros, caminos, arroyos y la cosmovisión mixe o ayuuk.
“Lo que pedimos como ciudadanos de Tlahuitoltepec no es que no se porte la ropa o que solo nosotros la portemos. Qué bueno que sea atractivo para muchas personas de otras naciones o regiones, únicamente lo que queremos es que se nos reconozca que es auténtica y propia creación de Santa María Tlahuitoltepec”, subraya sobre una creación colectiva.











































