Oaxacacine exhibió en el teatro Macedonio Alcalá la película “Los amantes se despiden con la mirada” del director oaxaqueño Rigoberto Perézcano.
La sinopsis de la publicidad explica que Élida, la protagonista, es una joven de 16 años y es forzada por los usos y costumbres, a un matrimonio arreglado con Damián, hombre mayor y altivo. Sin embargo, ella no piensa seguir con estas viejas usanzas debido al amor que le profesa a Olivo, joven que no deja de invocar a su padre fallecido.
La película está muy bien realizada, el lenguaje cinematográfico me hizo recordar las tragedias griegas, ya que el terror o escenas trágicas no se muestran, solo se sugieren. Esta filmada en blanco y negro con música de Carlo Ayhllón y una hermosa fotografía rural de los valles centrales de Oaxaca.
Este filme aborda dos grandes problemas de nuestra sociedad actual, los matrimonios forzados en comunidades indígenas y los feminicidios. En el caso de los matrimonios forzados y matrimonios infantiles han sido denominadas por Naciones Unidas como “prácticas culturales o tradicionales perjudiciales”.
Los matrimonios forzados son para la comunidad internacional, una forma contemporánea de esclavitud. Son una violación a los derechos humanos de las mujeres y de las niñas, y son una forma de violencia de género. Son el reflejo de la desigualdad, la discriminación y la desprotección que viven mujeres indígenas.
Durante la presentación Pérezcano comentó que está trabajando para que su película sea exhibida en poblaciones indígenas de Oaxaca, Puebla, Guerrero y Chiapas, lo que sería la muestra irrefutable de que el cine es una herramienta eficaz para formar conciencia.
Las prácticas culturales perjudiciales deben desaparecer, para ello debemos poner en el centro los derechos humanos que tienen todas las personas y como sociedad debemos contribuir para que todas las personas podamos vivir libres de violencia.
Araceli García Casas/ Corresponsalía Alberto Bustamante Vasconcelos











































