Por segunda ocasión en menos de tres meses, los semáforos ubicados sobre la calzada Madero, a la altura del barrio del Ex Marquesado y la colonia Vicente Suárez, en la ciudad de Oaxaca, han dejado de funcionar, generando nuevamente un serio problema de movilidad y seguridad vial.
En julio pasado, los mismos dispositivos estuvieron fuera de servicio durante casi dos semanas. Hoy, los semáforos llevan al menos dos días sin operar, afectando tanto a peatones como a automovilistas que transitan por una de las vialidades más transitadas de la capital oaxaqueña.
INFRAESTRUCTURA CLAVE, PERO POCO FIABLE
Estos semáforos forman parte del sistema de transporte público Citybus/Binnibús, uno de los proyectos más publicitados en materia de movilidad urbana en Oaxaca. No obstante, la persistencia de fallas técnicas pone en entredicho la confiabilidad de la infraestructura y la capacidad de mantenimiento del sistema.
La falta de funcionamiento no solo ralentiza el tránsito vehicular en horas pico, sino que también representa un riesgo considerable para los peatones, quienes deben cruzar avenidas sin ninguna señal que garantice su paso seguro.
AUSENCIA DE RESPUESTA OFICIAL Y RIESGOS LATENTES
Hasta el momento, las autoridades responsables no han emitido una declaración oficial ni se han observado labores de reparación en el lugar. Esta ausencia de respuesta vuelve a poner sobre la mesa la falta de seguimiento a problemas técnicos que afectan la vida cotidiana de miles de ciudadanos.
Vecinos de la zona y usuarios del transporte público han expresado su molestia en redes sociales, señalando que no es posible que una obra presentada como solución integral de movilidad esté sujeta a fallos tan recurrentes y prolongados sin una intervención oportuna.
¿FALTA DE MANTENIMIENTO O DESINTERÉS?
El hecho de que se repita la misma falla en un corto periodo genera dudas sobre la calidad del mantenimiento preventivo del sistema y sobre la responsabilidad institucional. Si bien los semáforos son solo un componente dentro de un sistema complejo, su correcto funcionamiento es vital para la fluidez y la seguridad vial.
La situación evidencia la necesidad urgente de una revisión integral del sistema, así como de un protocolo de atención inmediata a fallas técnicas, especialmente en zonas de alta circulación.
UN SÍNTOMA DE UN PROBLEMA MAYOR
La repetida inoperancia de los semáforos en la calzada Madero no puede ser vista como una simple anécdota técnica. Es, más bien, un síntoma de la fragilidad de la infraestructura urbana en Oaxaca, de la falta de mantenimiento oportuno y, posiblemente, de una gestión deficiente de los recursos públicos destinados al transporte.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue pagando el precio del desinterés o la ineficiencia, exponiéndose a riesgos diarios por una falla que, en teoría, debería ser fácil de prever y solucionar.
Con información de Lisbeth Mejía











































