La memoria colectiva resguarda la identidad y la cohesión de una sociedad. Para Oaxaca, este espacio está definido por momentos, nombres y expresiones culturales que dan sentido a nuestra vida cotidiana.
En los ecos de la fiesta oaxaqueña de los Lunes del Cerro, aún se escucha el nombre de Margarita Toledo, mujer cuya presencia fue imprescindible en los espacios de tradición y costumbre; con su alegría y generosa participación, importantes tradiciones fueron identificadas, actualizadas, puestas en valor presente y reinterpretadas para las nuevas generaciones con el claro empeño de estar en la fiesta oaxaqueña y sus esperadas Guelaguetzas.
Como parte de la Asociación Folklórica Oaxaqueña participó no sólo en estudiar, sino también en vivir y compartir tradiciones como el altar en Viernes de Dolores dispuesto cada año en la ciudad de Oaxaca para el disfrute del público en general con todo y momentos de charla y reflexión literaria, que en varias ocasiones incluyeron la lectura del Romancero de la Vía Dolorosa y las intervenciones del Coro de la Ciudad.
Importante mencionar su presencia como gente de respeto en la Asociación de Tehuanos radicados en Oaxaca, con quienes durante muchos años organizó con entusiasmo la hoy día, sigue siendo una elegante y orgullos vela istmeña en la ciudad de Oaxaca; fiesta que durante el mes de mayo sigue vistiendo a esta ciudad capital con flores, huipiles bordados, blancos olanes y dorados brillos en un suspiro que se entrelaza en música y poesía expresiones de la cultura istmeña.
De manera honoraria, durante varios años recorrió todo el estado de Oaxaca como parte del comité evaluador en busca de las mejores alternativas para presentar en la Guelaguetza; esta labor no escapó a la controversia y al desacuerdo de la opinión pública, que ella supo enfrentar con elegancia y amabilidad para dejar en claro el buen ejercicio del Comité de Autenticidad e innegablemente, el más puro amor por esta tierra que sostenía sus decisiones.
En su andar tendió redes, cultivó amistades y disfrutó como sucede a muchas personas, cada una de las oportunidades de participar en la Guelaguetza, al presidir el Comité de Autenticidad; ahí sentada, observando los ensayos, saludaba con alegría a directores y directoras de las compañías que subían específicamente a abrazarla en un fraternal saludo de esos que ocurren en días de fiesta, de esos que sostienen la memoria colectiva y nutren lo que llamaríamos el orgullo nuestro de ser de Oaxaca.
Corresponsalía Ing. Alberto Bustamante Vasconcelos










































